Jódar muere en la orilla y cae en cuartos contra Darderi
 14 mayo, 2026
Carlos Expósito
Roma, 14 may (EFE).- El español Rafael Jódar cayó eliminado este jueves del Masters 1000 de Roma tras perder ante el italiano Luciano Darderi en cuartos de final, después de mostrar garra en un partido frenético marcado por una interrupción, por el humo que cubrió la pista y por un tenista local brillante crecido ante su afición.
El encuentro, titánico, se resolvió en tres sets (7-6 (5), 5-7, 6-0) y fue maratoniano, con una duración de tres horas y ocho minutos.
Con su victoria, la más importante de su carrera hasta ahora, Darderi alcanzó por primera vez las semifinales en este nivel, mientras que Jódar se quedó a las puertas de ser el segundo semifinalista masculino más joven de Roma en este siglo, después de Nadal, con 18 años, en 2005.
Comenzó fuerte el partido el italiano, que rompió el primer servicio al español desatando la furia del público. Repetidos ‘Lucio, Lucio’, y mucha presión para el visitante. Cada uno hizo valer sus saques siguientes, con un Jódar agresivo tanto de derecha como de revés y un Darderi que trato de frenar una posible remontada con su potente ‘drive’.
Pero el español hizo lo propio, le devolvió el robo del servicio y se adelantó. Toma y daca durante la primera manga, con la pista envuelta en el humo de las bengalas de los aficionados del Inter de Milan que festejaban la consecución de la Copa Italia a escasos metros del estadio.
El italiano logró empatar, llevar el partido al descuento y terminó el primer set con la misma locura que lo envolvió, en tie-break, con una sufrida remontada del italiano que hizo estallar a la grada y agachar la cabeza al español. En nada más y nada menos que una hora y veintidós minutos. Una manga que hubiera merecido tanto uno como otro.
El inicio del segundo set también estuvo marcado por un parón de veinte minutos por fallos en el sistema del juez de silla, con el ruido de helicópteros sobrevolando la zona y con el sonido de ambulancias colándose en la cancha.
Al comienzo de la segunda manga, se salió del partido el español, y el italiano aprovechó. Los tres primeros puntos fueron un recital de Darderi, que se benefició de un Jódar muy errático y desconectado, aún asimilando la derrota en el tie-break, en el que se colocó a tres puntos de distancia antes de que su rival le diera la vuelta.
Tiró de garra y de coraje el español, incluso después de una caída sobre la arcilla que provocó que parara durante unos minutos para desprenderse de la tierra. Dio la vuelta a un 0-3 y se puso por delante. Se volvió a crecer el italiano, tiró también de valentía, remontó y tuvo hasta dos bolas de partido. Las salvó Jódar en una nueva demostración titánica. Jamás se rindió el madrileño y finalmente llevó el partido a un tercer set.
Pero en la tercera manga el español no pudo resistir más. Tras cambiarse de camiseta por la caída sufrida, acusó el cansancio y las molestias físicas, mientras el italiano cerró el set sin conceder un solo punto. Brillante actuación de Darderi, que firmó una exhibición ante su público, en un estadio que fue vaciándose poco a poco debido a que el partido terminó a altas horas de la madrugada.
Ambos afrontaron el partido como uno de los más importantes en sus respectivas carreras, y perseguían la hazaña de sus primeras semifinales en ATP 1.000. Para el de Leganés eran sus segundos cuartos en este nivel, para el nacido en Villa Gesell, Argentina, y nacionalizado italiano, los primeros.
Fue una auténtica exhibición para el aficionado. Lo cierto es que ambos son, ante todo, personas muy sencillas. Uno creció idolatrando a Rafael Nadal, su tocayo; el otro, a Juan Martín del Potro y a Roger Federer. Y ambos tienen en sus banquillos a sus héroes, sus padres. El del español es profesor en un instituto; el del italiano, un exjugador y apasionado del tenis que le puso la raqueta en la mano a su hijo en cuanto nació.
Darderi llegó al encuentro en un buen momento, motivado. Eran sus primeros cuartos de final en este nivel. Estaba crecido, con el apoyo de un país -y de todo un estadio- sobre sus hombros y después de lograr un imposible: salvar cuatro bolas de partido y eliminar en un tercer set de ensueño sin conceder ni un juego al segundo favorito del torneo, Alexander Zverev.
El estadio así le correspondió. Aunque no mostró desprecio al español, a quien, de hecho, le guardan cierta deferencia. El público alentó al italiano; junto al gran favorito, Jannik Sinner, es el único local que seguía vivo en la arcilla romana. Y se coló entre los cuatro mejores del torneo.
Mientras que Jódar, hace un año, ocupaba el puesto 687 y competía en el tenis universitario de Virginia. No fue hasta finales de temporada cuando dio el salto al profesionalismo, después de haber escalado ya hasta el 165 gracias a sus resultados en el circuito Challenger. Menos de cinco meses después se colocó en el 34. Este jueves, murió en la orilla.
Darderi prolonga su sueño en la semifinal contra el noruego Casper Ruud por un billete a la final. Para el de Oslo, número 25, el tenista más importante en la historia del país nórdico y un hueso duro de roer, es la semifinal más importante desde que ganara el Masters 1000 de Madrid en mayo del año pasado.
En el otro lado del cuadro, en cuartos de final, el número uno, Sinner, se enfrenta al ruso Andrei Rublev y el español Martín Landaluce al ruso Daniil Medvedev. EFE
























