Vivir con diabetes no es obstáculo para sobresalir en deporte competitivo

12 marzo, 2019
Vivir con diabetes no es obstáculo para sobresalir en deporte competitivo

Playa del Carmen (México), 12 mar (EFE).- Vivir con diabetes tipo 1 no es un obstáculo para hacer deporte de manera competitiva; la clave es conocer la enfermedad y aprender a controlarla de manera eficiente, asegura a Efe el ciclista profesional Brais Dacal

“La diabetes solo puede dominarte si tú la dejas”, revela el español, quien hoy forma parte de una escuadra que se desempeña en la categoría continental.

El deportista se encuentra en México, donde el fin de semana participó en Playa del Carmen en una reunión en la que expertos abordaron distintos aspectos de la realidad de la diabetes.

Desde que tenía dos años Dacal era un obsesionado con las bicicletas, incluso rememora que aprendió a andar en ellas casi a la par que aprendió a caminar.

A los siete años, el oriundo de La Coruña, España, tuvo un diagnóstico que parecía cortarle la posibilidad de soñar con ser ciclista profesional: le fue diagnosticada diabetes tipo 1.

Al principio, recuerda, le dijeron que tendría que llevar una vida fácil y no esforzarse; sin embargo, un día leyendo una revista descubrió al equipo profesional Novo Nordisk.

“La peculiaridad de este equipo era que todos los que lo integraban padecían diabetes tipo 1, la misma enfermedad que yo”, rememora.

Formado en 2006, este equipo tiene el objetivo de que sus atletas compitan para inspirar, educar y empoderar a todas las personas que viven con esta enfermedad, mientras se enfrentan a los mejores ciclistas del mundo.

Al principio, dudó que sus habilidades y el control que hasta entonces llevaba de su diabetes fueran lo suficientemente fuertes para formar parte del equipo.

Sin embargo, decidió escribir una carta a la escuadra para despejar dudas y luego de un intercambio de varias misivas, le invitaron a unirse al equipo.

Con el equipo, Brais ha recorrido ya más de 30 países y participado en las carreras más importantes en el mundo, como el Tour de Tailandia, el Tour de Ucrania y el Tour de Ruanda, además de que la próxima semana estará en la prestigiosa San Remo.

Aunque muchos piensan que practicar deporte con una enfermedad como la diabetes es imposible, Dacal asegura que, como cualquier otro deportista, hay que “cuidar entrenamiento, descanso, salud y nutrición”.

Explica que al ser el ciclismo un deporte tan exigente físicamente en el cual se corren etapas de muchas horas, los ciclistas del equipo han logrado desarrollar su propia metodología para aprender cómo funciona su cuerpo.

Para las carreras usan medidores de glucosa que llevan pegados a la piel, los cuales envían una señal a otro dispositivo que llevan en el bolsillo y que les permite ver en tiempo real cuáles son sus niveles.

Además, el equipo cuenta con personal médico especializado con el que pueden dar seguimiento a su salud durante la carrera.

Reconoce que ser aceptados con esta condición no ha sido fácil pues, por un lado, la gente cree que un diabético no es capaz de practicar deporte de alto rendimiento.

Y, por el otro, ha sido complicado romper el estigma “pues nadie pensaba que podía haber equipo ciclista profesional donde todos tuviéramos diabetes”.

Y admite que el equipo representa para él no solo la posibilidad de practicar el deporte que es su pasión, sino también la oportunidad de visibilizar este padecimiento a nivel mundial e inspirar a otras personas a hacer deporte.

“La misión va mucho más allá del ciclismo, queremos también inspirar, empoderar, educar a las personas con diabetes”, asevera. EFE

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