Turquía lanza una oleada de arrestos de militares tras el golpe fallido

18 de julio de 2016
Turquía lanza una oleada de arrestos de militares tras el golpe fallido

Ilya U. Topper

Estambul, 18 jul (EFE).- Restablecido el orden tras el fallido intento de golpe en la noche del viernes al sábado, el Gobierno turco prosiguió hoy con una amplia campaña de detenciones de altos mandos militares supuestamente involucrados en la asonada.

La cifra de detenidos supera los 6.000, según el Ministerio de Exteriores turco, que cifra en “más de 190” los ciudadanos muertos por oponerse al golpe, a lo que se añaden “más de 100 conspiradores golpistas muertos”.

También hay “más de 1.400 heridos”, agregó el ministerio, que atribuye la responsabilidad del golpe “de manera obvia” a “la Organización Terrorista Fethullah Gülen (FETÖ)”.

Ese el término utilizando por la Fiscalía desde el año pasado para designar a la red de seguidores de Gülen, un predicador islamista exiliado en Pensilvania (Estados Unidos).

El entorno de Gülen ha negado toda implicación con el golpe, y el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, ha instado a Turquía a presentar “pruebas”, antes de considerar una petición de extradición.

Un comunicado militar emitido hoy, el primero desde el golpe fallido, usa términos similares al Gobierno turco, al achacar la responsabilidad a “miembros de una banda terrorista ilegal que se enquistó en las Fuerzas Armadas”.

La nota promete “castigar de la manera más severa, dentro del marco de la ley” a los sublevados y destaca el rol del pueblo, que frenó el golpe manifestándose en la calle, si bien subraya también que “la aplastante mayoría” de los miembros de las Fuerzas Armadas se opuso.

Aunque el comunicado señala que todos los golpistas han sido ya “neutralizados”, durante la tarde aún se practicaron algunos, que han sido transmitidos por los medios.

Una amplia y publicitada operación policial tuvo lugar contra la base aérea de Konya, en el centro de Anatolia, que se saldó con la detención del coronel comandante de la instalación y otros seis militares, aparentemente sin enfrentamientos.

La detención de otro militar cerca del aeropuerto de Sabiha Gökçen en Estambul se produjo tras un breve enfrentamiento con disparos de advertencia al aire, pero sin muertos ni heridos, informa el diario Sabah.

Imágenes publicados por el diario Hürriyet muestran a 11 soldados maniatados y tumbados boca abajo, rodeados por personal armado.

Por la mañana habían sido arrestado también el general al mando de la estratégica base aérea de Incirlik, donde se hallan cazas estadounidenses, británicos y alemanes, cataríes y saudíes, y otro en la base de Denizli, junto a 52 militares.

A media mañana, los medios turcos cifraron en una treintena el número de generales detenidos, incluyendo a dos de los cuatro máximos comandantes de las fuerzas terrestres, que fueron arrestados ayer, y ocho generales detenidos anoche en el aeropuerto de Sabiha Gökçen.

Solo en Ankara, el número de generales detenidos alcanza 29, en un total de 2.389 militares, informa la cadena NTV.

Entre los arrestados se halla Akin Öztürk, excomandante de la fuerza aérea, que iba a ser supuestamente el nuevo jefe del Estado Mayor en caso de prosperar el golpe, asegura la prensa, aunque él ha negado toda implicación.

Causó sorpresa el arresto del coronel Ali Yazici, desde agosto asistente militar del presidente, Recep Tayyip Erdogan, un cargo de confianza que el mandatario elige entre los nombres propuestos por las Fuerzas Armadas.

Varios soldados rasos, que estaban haciendo el servicio militar obligatorio, aseguraron que no sabían nada de un levantamiento militar e indicaron que fueron llamados a salir de los cuarteles en lo que pensaban iba a ser un ejercicio militar.

Hoy tuvieron lugar los entierros de numerosas víctimas del golpe en ceremonias públicas, entre ellas una en la mezquita de Fatih en Estambul, que contaba con la participación de Erdogan.

En su discurso funerario, el presidente prometió que el Gobierno “hablaría con la oposición” para examinar la posibilidad de reintroducir la pena de muerte en Turquía, abolida en 2004, tal y como pedían a grito sus seguidores.

“En el tema de la pena capital se tomará con certeza una decisión. Hermanos, en el Gobierno, en el Estado escuchamos esta petición vuestra. No podemos ignorarla. En democracia, lo que diga el pueblo será”, clamó Erdogan entre aplausos. EFE