Tribunal tunecino mantiene en prisión a Karoui, candidato a la presidencia

4 septiembre, 2019
Tribunal tunecino mantiene en prisión a Karoui, candidato a la presidencia

Túnez, 4 sep (EFE).- Un tribunal de apelación tunecino decidió hoy mantener en prisión preventiva al populista magnate de la televisión Nabil Karoui, uno de los candidatos que lideran los pronósticos de cara a las elecciones presidenciales del próximo 15 de septiembre.

Karoui, antiguo colaborador del presidente tunecino Beji Caïd Essebsi, fallecido el pasado 25 de julio, está siendo investigado por evasión fiscal y blanqueo de dinero debido a una denuncia presentada por la organización no gubernamental I-Watch, que vigila la corrupción en el país.

“Es una decisión política y no judicial, la orden ha salido del gobierno. La justicia ha demostrado ser incompetente, esto es una farsa”, explicó a Efe el portavoz del político, Abdelaziz Belkhodja.

El responsable señaló al primer ministro y candidato igualmente a la presidencia, Youssef Chahed, al que acusó de manipular la justicia y utilizar los medios del Estado para “deshacerse” de su adversario.

Belkhodja aseguró, además, que la campaña electoral continuará con “normalidad” a través de los miembros de su partido “Corazón de Túnez” y de su esposa, Salwa Smaoui, en espera del recurso ante el tribunal de Casación.

“Si gana en la primera vuelta, como apuntan las encuestas, la guardia presidencial sacará a su presidente de la cárcel. Si llega a la segunda vuelta, dependerá de su oponente pero tiene buenas relaciones con la mayoría de los candidatos excepto con Chahed”, explicó el representante.

El pasado 23 de agosto el tribunal especializado en asuntos económicos y financieros emitió una orden de arresto contra los hermanos Karoui y pocas horas después las fuerzas de seguridad detuvieron al candidato mientras su hermano, el abogado Ghazi Karoui, se encuentra en paradero desconocido.

A principios de julio la justicia había ya dictado “medidas de precaución” que incluían el bloqueo de bienes y la prohibición de abandonar el país, en el marco de una investigación contra su grupo empresarial con base en Marruecos, Argelia y Luxemburgo.

En un comunicado de prensa publicado tras su detención, Karoui denunció las “prácticas fascistas” del Estado para excluir su candidatura de los comicios y que “recuerdan a los peores regímenes opresivos”.

En este ambiente, decenas de personas se manifestaron este martes frente a la sede judicial para exigir la liberación de Karoui, que se ha hecho muy popular gracias a las visitas que realiza a las zonas rurales, donde reparte medicinas y otros productos básicos acompañado siempre por las cámaras de su cadena, la más vista del país.

Nessma TV, de la que es accionista el exprimer ministro italiano Sylvio Berlusconi, fue esencial durante la revolución que en 2011 derrocó la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Alí al ofrecer debates políticos y abrir sus platós a figuras como Caïd Essebssi, miembro de la elite política tradicional.

Miembro fundador de la plataforma “Nidaa Tunis”, que el propio Caïd Essebsi formó en 2013 para salvar la transición, Karoui fue una figura clave en la campaña electoral que un año después le catapultó a la jefatura del Estado.

Sin embargo, el pulso con su hijo y secretario general del partido, Hafed Caïd Essebsi, y su enemistad con algunas de las poderosas familias que dominan desde hace décadas la economía tunecina, le han convertido en un “outsider”.

Amarrado a un discurso populista, lidera las encuestas gracias también a un discurso crítico y directo contra “la casta” de Túnez con la que durante algunos años se ha codeado.

Su propuesta de liberalizar la economía y abrir el país a la inversión extranjera le convierten, además, en el enemigo de las elites con las que durante un tiempo trató de codearse y en el candidato favorito de los embajadores extranjeros destacados en el país.

Expertos aseguran que Karoui -encarcelado hace tres semanas tras ser acusado de evasión fiscal y blanqueo de capitales- atrae, igualmente, el voto femenino, que será clave ya que se calcula que de los nuevos electores, 1,2 millones serán mujeres. EFE

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