Tres muertos y un herido tras tiroteo al norte de Seattle

31 de julio de 2016
Tres muertos y un herido tras tiroteo al norte de Seattle

Un hombre atacó un encuentro de jóvenes en una vivienda en un suburbio de Seattle la madrugada de este sábado, matando a dos personas en una fogata antes de efectuar más disparos desde el techo, dijo la abuela de una de las presentes.

Tres personas fueron abatidas y otra fue herida en el suceso en Mukilteo, estado de Washington, unos 40 kilómetros al norte de Seattle. La policía vial detuvo al sospechoso cuando intentaba huir por una carretera a tres condados de distancia, informaron las autoridades.

“Mi nieta estaba escondida en el closet y me llamó desde el closet mientras ocurría todo”, dijo Susan Gemmer hablando de su nieta Alexis, de 18 años.

“Estábamos texteándonos, y yo le decía tranquila, no hagas ruido, ya va alguien para allá. Y ella me escribía: ‘Es que están muertos, ahí los ví, yo estaba ahí mismo”’.

Gemmer dijo que según su nieta, el agresor llegó con un fusil a la fiesta donde estaban entre 15 y 20 amigos de la escuela Kamiak High School, en su mayoría recién-graduados, de entre 18 y 20 años de edad. El homicida atravesó la casa hasta llegar al patio trasero donde estaba la fogata, donde le disparó a dos de sus víctimas. Los asistentes a la fiesta conocían al atacante, quien había terminado una relación sentimental con una de sus víctimas la semana pasada, dijo Gemmer.

El agresor entonces se encaramó al techo, donde habían otros asistentes a la fiesta.

El joven residente de la casa trató de llevar a Alexis Gemmer a un sitio seguro pasando por el garaje. Cuando el joven pasó por debajo del portón del garaje, corriendo hacia la calle, el agresor le disparaba desde el techo, le dijo la nieta a Gemmer.

“Ella entró en pánico y se fue a esconder en el closet hasta que llegara la policía”, dijo Gemmer. El otro joven logró salir al otro lado de la calle.

Las autoridades de inmediato no difundieron información sobre la identidad del sospechoso o de las víctimas.

“Nuestra comunidad ha sufrido una enorme pérdida esta noche”, dijo la alcaldesa Jennifer Gregerson. “Hubo muchos jóvenes que vieron y escucharon cosas que nadie debería experimentar”.