Sudán envía 335 millones a Washington para pagar compensaciones de atentados

19 de septiembre de 2020
Sudán envía 335 millones a Washington para pagar compensaciones de atentados

Jartum, 19 sep (EFE).- El Gobierno sudanés ha transferido 335 millones de dólares a su embajada en Washington para pagar las compensaciones a las familias de las víctimas de los atentados contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en 1998, un paso con el que espera que Sudán sea eliminado de la lista de países patrocinadores del terrorismo, informó a Efe una fuente del Ejecutivo.

Un alto cargo del Ministerio de Justicia sudanés dijo a Efe en condición de anonimato que un equipo negociador en Washington llegó a un acuerdo final, por valor de 335 millones de dólares, con los abogados de las familias de las víctimas de los atentados contra las embajadas estadounidenses de Dar es Salam (Tanzania) y Nairobi (Kenia).

En esos atentados, ocurridos en agosto de 1998, fallecieron 224 personas, entre ellas 12 estadounidenses, y cerca de 5.000 resultaron heridas, según el Departamento de Estado de Estados Unidos.

El acuerdo alcanzado estipula el pago de 335 millones de dólares a modo de compensación a más de 700 víctimas de los atentados, por lo que la familia de cada víctima estadounidense recibirá 10 millones de dólares, mientras que los familiares de los fallecidos que tengan otra nacionalidad recibirán una compensación de menos de un millón, según la fuente.

Asimismo, la fuente de Justicia manifestó a Efe sus “esperanzas” de que “con el acuerdo, Washinton eliminará a Sudán de la lista de países patrocinadores del terrorismo”, en la que figura desde 1993 por el apoyo durante el anterior régimen de Omar al Bashir a figuras como el fundador de Al Qaeda, Osama bin Laden, quien residió en la nación africana durante cinco años, hasta 1996.

Sudán siempre ha negado su implicación en estos atentados, ante las acusaciones al anterior régimen de Al Bashir de colaborar con Bin Laden cuando este residía en el país, donde el terrorista presuntamente trató de fabricar armas químicas y posteriormente perpetró el ataque contra las embajadas estadounidenses.

El nuevo Ejecutivo sudanés pactado entre los militares que derrocaron a Al Bashir y la oposición civil se ha esforzado en los últimos meses por salir de esta lista negra y ha tratado de recabar apoyos de varios países y organismos internacionales con este fin.

Tras el derrocamiento de Al Bashir en abril de 2019, EEUU acordó reducir a dos las condiciones para sacar a Sudán de la lista: cooperar en la lucha antiterrorista y compensar a las víctimas del terrorismo.

El Gobierno sudanés necesita imperiosamente salir de la lista para poder acceder a la ayuda de los organismos multilaterales de crédito en medio de una profunda crisis económica que amenaza todo el proceso de transición. EFE

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