Rousseff abandonó Brasilia y viaja hacia Porto Alegre tras su destitución

7 de septiembre de 2016
Rousseff abandonó Brasilia y viaja hacia Porto Alegre tras su destitución

BRASILIA.- La expresidenta brasileña Dilma Rousseff abandonó Brasilia, donde residió desde 2003, y partió hacia la ciudad de Porto Alegre, en el sur del país, donde volverá a vivir tras haber sido destituida la semana pasada por el Senado.

Rousseff salió del Palacio de la Alvorada, la residencia oficial de la Presidencia que todavía tenía derecho a ocupar, aclamada por unas pocas decenas de partidarios que se reunieron a las puertas de la mansión para esperar su partida.

La expresidenta ordenó que su vehículo se detuviera, se acercó sonriente a saludar a algunas de las personas, les agradeció su “solidaridad” y partió hacia el aeropuerto.

Algunos la siguieron hasta el aeropuerto de Brasilia, donde casi se cruza con Temer, con quien se enemistó durante el proceso que ella califica de “golpe parlamentario” y que regresó apenas unas horas antes de China, donde asistió a la Cumbre del G20.

En Porto Alegre será recibida por sus simpatizantes, que han convocado lo que han bautizado como “Un Cariñazo para Dilma” en el aeropuerto Salgado Filho.

Desde allí, se espera que muchos la acompañen en una improvisada caravana hasta la avenida Copacabana del barrio Tristeza, donde tiene su residencia particular desde hace décadas.

Según ella anticipó en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, pretende residir en ese apartamento y estar cerca de su hija y sus dos nietos, aunque también pasará “algunas temporadas” en Río de Janeiro, donde su madre, de 93 años, tiene un apartamento.

En esa misma rueda de prensa, Rousseff aseguró que, al menos por el momento, no tiene “ningún proyecto político” y mucho menos piensa en candidaturas a cargos electivos.

EFE