Renée Fleming, decidida a divertirse, sugiere su retirada de la ópera

14 de abril de 2016
Renée Fleming, decidida a divertirse, sugiere su retirada de la ópera

Madrid, 14 abr (EFE).- Las representaciones de “El caballero de la rosa” el próximo mes de diciembre en la Royal Opera House de Londres podrían ser las últimas que protagonice la soprano Renée Fleming, decidida a “divertirse” tras una vida de trabajo “muy duro”, según ha explicado en Madrid.

Trabajar “duro” y comunicarse con el público para “llegar” al corazón son las claves del canto, según la estadounidense, que dio hoy una “masterclass” en la Escuela Superior de Canto de Madrid antes del “muy variado” y “entretenido” concierto que ofrecerá mañana en el Teatro Real.

“Me encuentro en un momento de mi carrera en el que mi reto es divertirme”, ha afirmado la artista, que acaba de cumplir 57 años, de los que ha dedicado la “casi totalidad” a formarse y a su carrera.

Fleming empezó como cantante de jazz y luego decidió aprender lírica, un proceso que la alejó de los escenarios hasta los 30 años, cuando tuvo su primer gran éxito, con “Le nozze di Figaro”, en la Ópera de Houston.

La cantante confesó en un encuentro con periodistas, tras impartir la clase magistral, que la interpretación de “El caballero de la rosa” que ofrecerá en diciembre en Londres “podría” ser la última de su carrera.

“Mi modelo a seguir en esta decisión fue Leontyne Price -soprano nacida en 1927 que se retiró de las producciones de ópera en 1985-. Estuve con ella varias veces y me dijo cuál había sido su plan, por qué había dejado de cantar ópera y que había seguido actuando después durante dieciséis años. Impresionante. Espero que ese sea también mi plan”, explicó.

Fleming argumentó, además, que existen “muy pocos” papeles para soprano en la ópera que requieran la interpretación de “mujeres maduras”, lo que no significa que vaya a abandonar los escenarios.

“Continuaré haciendo nuevos trabajos relacionados con el teatro con los que mantener los aspectos visuales, pero no haré óperas tradicionales”, subrayó.

Antes, la soprano, explicó a los alumnos de la Escuela Superior de Canto, apiñados en una abarrotada sala, que lo importante es trabajar “mucho” y “comunicarse” con la audiencia si pretenden tener éxito en el “muy globalizado y competitivo” mundo del canto

“Aprender a cantar es un milagro porque la voz está en nuestros cuerpos, cada persona es diferente y, cuando cantamos, utilizamos básicamente músculos que movemos involuntariamente”, detalló la soprano.

Es necesario, dijo, tener una coordinación “tremenda” para triunfar, algo que se complica “aún más” ante la imposibilidad de oirse a uno mismo tal y como lo hacen los demás.

La ópera es, a juicio de Fleming, una disciplina “increíblemente exigente”: “Requiere controlar al mismo tiempo varios idiomas, manejar el vestuario y los accesorios, actuar y cantar”, argumentó.