Relevo australiano encabezó tres nuevas marcas en inicio de la natación

8 de agosto de 2016
Relevo australiano encabezó tres nuevas marcas en inicio de la natación

Australia rompió el récord mundial de los 4×100 metros libres femeninos de natación este sábado y revalidó su título olímpico en Rio de Janeiro-2016.

Con una demostración de las hermanas Cate y Bronte Campbell, que nadaron junto a Emma McKeon y Brittany Elmslie, el relevo ‘aussie’ paró los relojes en 3 minutos 30.65 segundos.

La anterior marca mundial pertenecía a las australianas (3:30.98), establecida en Glasgow en 2014.

En segundo lugar quedó Estados Unidos (3:31.89) y el bronce fue para Canadá (3:32.98).

Holanda, campeón olímpico de la distancia en Pekín-2008 y medalla de plata en Londres-2012, terminó este sábado en el cuarto lugar.

Estados Unidos lideraba la carrera seguida por australia hasta los 200 metros, cuando Bronte Campbell entró en acción y remontó la diferencia ante Dana Vollmer.

Su hermana Cate, la nadadora más rápida de todos los tiempos en los 100 metros libres desde el mes pasado (52.06), completó la faena frente a Katie Ledecky y le dio a Australia nuevamente el título olímpico de los 4×100 metros libres.

Asimismo, La húngara Katinka Hosszu le sacó el sábado dos segundos al récord mundial de los 400 metros estilos combinados, la segunda marca mundial que cayó en una jornada inaugural de la natación olímpica que incluyó una pizca de drama.

Hosszu se escapó prácticamente sola y cronometró 4.26.36 minutos, 2.23 segundos menos que el registro anterior, en poder de la china Ye Shinwen, quien no se clasificó a la final.

En determinado momento Hosszu estaba cinco segundos por debajo del récord, según anunció conmocionado el narrador de la prueba en el Estadio Acuático ante un público delirante.

La plata fue para la estadounidense Maya Dirado y el bronce para española Mireia Belmonte García.

El de la húngara fue el segundo récord mundial de la jornada, ya que en las preliminares el británico Adam Peaty le había bajado 47 centésimas al registro de los 100 pecho, que tenía él mismo, al parar el reloj en 57.55.

El japonés Kosuke Hagino se llevó la primera medalla de oro de la natación al doblegar al estadounidense Chase Kalisz y al también nipón Daiya Seto en los 400 metros combinados.

Kalisz había derrotado a Seto en la fase preliminar, tras superarlo con un gran cierre. En la final intentó nuevamente ganar viniendo de atrás, pero Hagino resistió su embestida y se impuso en 4.06.05 minutos. Kalisz cronometró 4.06.75 y se llevó la plata, en tanto que Seto hizo 4.09.71 y se quedó con el bronce.

Hagino había cosechado la medalla de bronce en el 2012 en Londres.

La nota dramática la puso el español Miguel Durán al creer que sería descalificado por una salida en falso en los 400 libre. Durán hizo tremenda escena, golpeando el agua, agarrándose la cabeza, como si llorase, y quedándose pensativo a un costado de la piscina.

Cuando se encaminaba a la salida, los jueces le dijeron que no lo habían descalificado, por considerar que su salida en falso había sido inducida por un movimiento de un rival.

Durán corrió y llegó último, con un tiempo cinco segundos por encima de su mejor registro.