Puerto Rico se recupera de un apagón con consecuencias económicas y de imagen

24 de septiembre de 2016
Puerto Rico se recupera de un apagón con consecuencias económicas y de imagen

SAN JUAN.- El Gobierno de Puerto Rico da los últimos pasos para restablecer la situación previa al apagón generalizado del miércoles que dejó sin electricidad a toda la isla, una avería con consecuencias para la maltrecha economía local y su imagen exterior.

El gobernador de la isla, Alejandro García Padilla, encabezó a comienzos del día una conferencia de prensa en la que se apuntó que el 70 % de los abonados de la eléctrica estatal ya habían recobrado el servicio y que se avanza en el buen camino después de un incidente que siembra dudas sobre la capacidad de la empresa pública responsable del suministro energético.

El director ejecutivo de la AEE, Javier Quintana, dijo en la conferencia de prensa junto al gobernador que 1,1 millones de abonados amanecieron con servicio, lo que significa cerca del 70 % del total de los 1,5 millones de afectados, un avance respecto a ayer que no convence ni a la población, ni menos todavía a partidos opositores y analistas.

El gobernador, un abogado del Partido Popular Democrático (PPD) que no se presentará a la reelección en los comicios del próximo 8 de noviembre ante la difícil tarea que iba a ser su reelección, reconoció que la energética estatal necesita mejorar sus infraestructuras y echó la culpa de lo que ha pasado a las administraciones que le precedieron.

El ingeniero al frente de la AEE dijo que la empresa tiene que invertir dinero en infraestructuras para ponerse al día, aunque según su versión lo acaecido hubiera pasado de cualquier manera y fue un accidente no evitable.

Las principales críticas que han llegado desde distintos sectores señalan que la AEE no ha sabido dirigir sus recursos y se encuentra actualmente sin liquidez para afrontar una deuda exorbitante de 9.000 millones de dólares y, a la vez, invertir en las mejoras necesarias de sus infraestructuras que hipotéticamente hubieran evitado el apagón.

La población se queja de que paga unos costes de luz desproporcionados -de los más altos de todo Estados Unidos- y los empresarios de que las tarifas de la AEE literalmente estrangulan sus cuentas de resultados.