Principal grupo insurgente del sur tailandés se desmarca del proceso de paz

12 de octubre de 2015
Principal grupo insurgente del sur tailandés se desmarca del proceso de paz

Bangkok, 12 oct (EFE).- El Frente Nacional Revolucionario (BRN), la principal organización de la insurgencia malayo musulmana del sur de Tailandia, se desmarcó de las negociaciones de paz auspiciadas por el gobierno malasio, informó la prensa local.

El gobierno tailandés inició en mayo contactos con varias facciones rebeldes, agrupadas bajo la denominación Mara Patani, para explorar vías para un acuerdo que ponga fin a un conflicto armado que desde 2004 ha causado más de 6.500 muertos.

“Déjeme ser muy claro respecto al presente proceso de paz: el BRN, categóricamente, no está involucrado. La manera como este proceso ha sido planteado ha sido totalmente rechazada por el BRN”, dijo un portavoz de la organización al diario Bangkok Post.

El general retirado Aksara Kerdphol encabeza la delegación del gobierno en unas negociaciones que persiguen reanudar las que inició en 2013 el gobierno de Yingluck Shinawatra, derrocado en un golpe de estado un año más tarde.

Ese diálogo quedó interrumpido después de que el BRN pusiera varias condiciones -incluidas la demanda de mediación internacional y la liberación de presos- a las que las autoridades de Bangkok aun no han dado respuesta.

El portavoz del BRN denunció que el actual diálogo está desvinculado de las anteriores negociaciones y abogó por iniciar de nuevo un proceso, que incluya a partidos y organizaciones de la sociedad civil y que cuente con mediación internacional.

“Damos la bienvenida a la implicación de Malasia en el proceso, pero no es suficiente (…) Tenemos profundas suspicacias sobre cualquier forma de diálogo con el gobierno tailandés que no incluya a la comunidad internacional”, añadió el portavoz al periódico.

Los atentados con armas ligeras, asesinatos y atentados con explosivos se repiten casi a diario en las provincias sureñas de Pattani, Yala y Narathiwat, de mayoría musulmana y etnia malaya, a pesar del despliegue de unos 40.000 integrantes de las fuerzas de seguridad y la vigencia del estado de excepción.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado que integre las tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexionado por Tailandia hace un siglo. EFE