Por escándalo de los e-mails filtrados, renuncia presidenta del Partido Demócrata

25 de julio de 2016
Por escándalo de los e-mails filtrados, renuncia presidenta del Partido Demócrata

WASHINGTON. La presidenta del Partido Demócrata estadounidense, Debbie Wasserman Schultz, anunció ayer que renunciará a su cargo al finalizar la convención de investidura de Hillary Clinton, que comienza hoy en Filadelfia.

“La mejor forma para mí de cumplir esos objetivos es renunciar a mi puesto de presidenta del partido al finalizar la convención”, escribió en un comunicado, refiriéndose a la campaña electoral de los próximos meses, luego de que el sitio Wikileaks publicara en la noche del viernes unos 20,000 mensajes internos del Partido Demócrata develando una posible tentativa de desestabilización de Bernie Sanders durante las primarias para la Casa Blanca.

Esta congresista de Florida era cuestionada desde meses atrás por Sanders y sus partidarios, que la acusaban de parcialidad y reclamaban su renuncia a fin de unificar el partido.

El presidente Barack Obama, sin embargo, dijo en un comunicado que él y Michelle estaban “agradecidos por sus esfuerzos”. “Su liderazgo del partido sirvió para unir a los demócratas”, consideró.

Ella debía presidir los trabajos durante la gran ceremonia demócrata, pero confirmó que solamente abrirá y cerrará la convención. Pronunciará igualmente un discurso ante los más de 4,700 delegados demócratas que participarán en el evento.

Su renuncia debería satisfacer al campo de Sanders y podría calmar los espíritus, antes del discurso del senador de Vermont, previsto para hoy por la noche.

En el primer día de la convención, Sanders intervendrá con la primera dama, Michelle Obama, para hablar sobre la necesidad de construir una economía que funcione para la clase media.

La líder de los demócratas también tenía previsto intervenir pero ha suspendido su discurso, según recogen medios locales, como la CNN.

Los demócratas comienzan hoy su convención nacional con dos objetivos fundamentales: elegir a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton como su candidata a la Presidencia de EE.UU. y mostrar que el partido camina unido para impedir que el republicano Donald Trump llegue a la Casa Blanca.

Tras un proceso de primarias más largo y disputado de lo que Clinton quería y esperaba debido a la “revolución” del senador Bernie Sanders, la ex primera dama aspira a demostrar en esta convención que es una candidata muy preparada y, sobre todo, honesta, dado el escándalo por el uso de su correo privado cuando era la jefa de la diplomacia estadounidense.

El otro reto de Clinton, cuyo discurso estelar cerrará el jueves la convención, es tratar de zanjar las divisiones que quedaron expuestas durante las primarias demócratas y de nuevo ahora con la filtración del portal WikiLeaks, que ha desvelado estrategias del partido para debilitar la candidatura presidencial de Sanders.

Mientras, el director de campaña de Clinton, Robby Mook, acusó a piratas informáticos rusos de haber filtrado los correos electrónicos a Wikileaks para dividir al Partido Demócrata justo antes de la convención y, de ese modo, ayudar a Trump a ganar las elecciones de noviembre.