Pisorno, el primer intento de un “Hollywood italiano”

23 de marzo de 2016
Pisorno, el primer intento de un “Hollywood italiano”

Cristina Rocha

Roma, 23 mar (EFE).- Sophia Loren y Marcello Mastroianni rodaron allí, en Pisorno (en la costa noroeste), en el que fue el primer intento de crear un “Hollywood italiano” previo a Cinecittà, unos estudios de cine que solo duraron tres décadas y cuyo recuerdo se recupera ahora.

La exposición “Tirrenia, cittá del cinema”, desde mañana y hasta el 3 de julio, en el Palazzo Blu de Pisa, rescata del olvido a los primeros estudios de cineen Italia, pioneros además en afrontar el mayor reto de la época: la producción de filmes sonoros.

Los estudios Pisorno se ubicaron en Tirrenia, una zona litoral de Pisa fundada por el régimen fascista de Benito Mussolini en 1932 dominada por la autarquía y la producción cinematográfica.

Las playas de Tirrenia acogieron, entre 1933 y 1969, el rodaje de cerca de 160 filmes; sin embargo, actualmente es una zona ocupada por establecimientos balnearios sin ningún rastro que aluda a su pasado cinematográfico.

El esplendor de estos estudios de cine duró poco, pues desde 1937 “fueron marginados por el nacimiento de los estudios de Cinecittá”, dijo a Efe la comisaria de la muestra, Giulia Carluccio.

El sueño de crear un auténtico Hollywood en la costa del mar Tirreno se diluía a medida que crecían los problemas financieros por la feroz competencia de los estudios romanos.

“La competencia de Cinecittá, la fatal lejanía de Roma (unos 360 kilómetros) y la incomodidad que suponía para los productores, actores y directores decine alejarse de la capital para llegar hasta allí” pusieron fin a la vida de estos estudios en 1969.

La muestra contendrá cerca de 600 documentos inéditos extraídos de colecciones públicas y privadas además de proyecciones de algunos de los filmes más consagrados producidos por los estudios como Madame Sans Gene (1961), protagonizada por Loren.

Estos documentos arrojan luz acerca de la escenografía, vestuario, maquinaria, bocetos, folletos publicitarios, dibujos y convocatorias usados por estos estudios en un recorrido histórico-visual que transporta a unos estudios ya desaparecidos.

La muestra nace con la voluntad de “reconstruir y documentar una parte fundamental de la historia del cine italiano y recrear el ambiente que se respiraba en aquel tiempo”, sostuvo Carluccio.

“Es un trabajo de memoria histórica porque desgranamos 30 años cruciales no sólo para la historia del cine italiano sino para la historia de Italia”, añadió.

La comisaria lamentó “el olvido” al que han sido sometidos los estudios Pisorno y resaltó que esta muestra es el primer intento de “profundizar” en la historia de lo que constituyó el primer intento de “descentralizar la producción del cine en Italia”.

Los estudios Pisorno, llamados así por acoger a trabajadores de las ciudades toscanas de Pisa y Livorno, nacieron en 1933 fruto de la utopía del dramaturgo, guionista y director de cine toscano Giovacchino Forzano.

Sin embargo en los años sesenta pasaron a llamarse Cosmopolitan tras asumir su dirección Carlo Ponti, marido de Loren.

El nacimiento de estos estudios supuso la experiencia “más relevante de descentralización de la producción cinematográfica italiana”, afirmó Carluccio.

“Aunque aún no hubiera nacido Cinecittá, nadie creyó posible crear una ciudad del cine fuera de Roma”, recordó.

“Hemos sido ambiciosos porque no nos hemos limitado a emprender un recorrido cronológico por la vida de los estudios Pisorno, sino que hemos querido entrar dentro, leer, buscar, rastrear”, explicó la comisaria.

A los hoteles y playas de la costa de Tirrenia llegaron en los años treinta del siglo pasado actores, divas y directores de cine consagrados como los hermanos Di Filippo, Osvaldo Valente o Luisa Ferida.

“Hemos querido contar esta historia para no despreciar una parte muy importante del cine italiano y para recordarles a los ciudadanos que Tirrenia no fue sólo una playa de los habitantes de Pisa y Livorno, sino un sueño del que apenas quedan ya restos materiales”.

Durante la Segunda Guerra Mundial los estudios fueron utilizados para fines militares por alemanes y americanos y, en el primer periodo después de la contienda, la zona se plagó de contrabandistas, desertores y prostitutas, dando lugar a historias de desesperación que inspiraron al cine del momento.

Los estudios vivieron su última etapa de auge en los años sesenta gracias a los filmes musicales y a la participación de estrellas como Loren, Mastroianni o el director Vittorio De Sica.

De Sicca produjo para estos estudios “I sequestrati di Altona” (1962) y Mastroianni protagonizó “La decima vittima” (1965, Elio Petri) y “Casanova ’70” (1965, Mario Monicelli).