Periodistas de Iberoamérica ven en los libros el “valor supremo” de su oficio

2 de octubre de 2015
Periodistas de Iberoamérica ven en los libros el “valor supremo” de su oficio

Medellín (Colombia), 2 oct (EFE).- Los libros son el “valor supremo” del oficio del periodismo porque permiten contar historias sin la “urgencia” o las limitaciones de espacio de los medios de comunicación, coincidieron hoy autores iberoamericanos en un coloquio en Medellín.

En el debate “Libros: Un refugio para el buen periodismo”, que hace parte del Festival del Premio Gabriel García Márquez, que concluye hoy, los periodistas Sylvia Colombo (Brasil), Enric González (España) y Andrés Felipe Solano (Colombia) discutieron sobre el rol del libro periodístico.

En este espacio, el también periodista argentino Ezequiel Martínez, que ofició de moderador, señaló que el libro se convierte en el mejor lugar para llevar a esa “investigación periodística de largo aliento” que la “velocidad” de un periódico u otro medio no permite que sea publicada en toda su dimensión.

En ese sentido, Solano explicó cómo detectó que la crónica “Seis meses con el sueldo mínimo”, que escribió para la revista colombiana Soho, tenía el potencial para convertirse en el libro que posteriormente publicó.

“Esa crónica tuvo una segunda vida al volverse un libro. La reescribí sin presión y un aura me volcó a darle la forma que debió tener siempre”, dijo Solano.

Para González, columnista y reportero de El Mundo, de España, uno de los primeros libros que escribió fue el “único refugio posible” que encontró para hacer “buen” periodismo en un tiempo en el que no existía internet.

“Consideramos al libro algo superior. Ahí expones tu trabajo y lo mejor que puedes dar. El libro es como el valor supremo del oficio”, manifestó González, autor de “Una cuestión de fe” y “Memorias líquidas”, entre otras publicaciones.

Por su parte, la reportera Sylvia Colombo, del diario Folha de Sao Paulo, indicó que le gusta la urgencia del día a día, tener limitaciones y un editor detrás, pero al mismo tiempo mantiene ese anhelo “romántico” de contar con tiempo para realizar “una buena investigación” y convertirla en un libro.

Colombo, que prepara un libro-reportaje de investigación sobre los últimos años de vida del último emperador de Brasil, Pedro II, cuestionó junto a los otros panelistas la aparición de los “Instabook”, libros “hechos con urgencia” sobre temas que a veces son poco relevantes.

“Se hacen libros de cosas menores que después de tres años nadie se va a acordar”, expresó la periodista brasileña.

En ese sentido, Martínez dijo que este tipo de libros periodísticos surgen de alguna “noticia caliente o de un tema muy candente” y proliferan en Argentina, para lo que citó el ejemplo de las numerosas publicaciones que han hecho en su país sobre la muerte de Alberto Nisman, el fiscal que denunció a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

“Se han hecho siete u ocho libros sobre este tema, con un editor persiguiendo al periodista” pues la gente quiere “saber lo que no pueden contar los periódicos” y tener detalles de la investigación, agregó.

González, entretanto, subrayó que en España un sector “muy floreciente” en el mundo editorial son las “supuestas” autobiografías de futbolistas que son hechas por periodistas “en tiempo récord”.

“Ese subgénero es puramente comercial” y no se comparan con “cosas como la biografía del tenista Andre Agassi (“Open”), un espléndido libro que cuenta cosas realmente intimas que mueven”, apostilló González.

Este coloquio nació en la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), organizadora del Festival y del Premio Gabriel García Márquez, como una reflexión a la frase “Los libros son el refugio del mejor periodismo” que le surgió al periodista argentino Martín Caparrós. EFE