Paraguay se protege del sarampión ante un aumento de casos en la región

17 septiembre, 2019
Paraguay se protege del sarampión ante un aumento de casos en la región

Asunción, 17 sep (EFE).- Paraguay inició este lunes en la zona de la Triple Frontera, compartida con Brasil y Argentina, una campaña de vacunación contra el sarampión, la rubeola y la fiebre amarilla, ante el incremento de casos de estas enfermedades en la región, a pesar de que, hasta ahora, no se ha detectado ninguno en el país.

La directora del Programa Nacional de Enfermedades Inmunoprevenibles y Programa Ampliado de Inumunizaciones, Soraya Araya, explicó a Efe que el Ministerio de Sanidad optó por reforzar la prevención ante «los casos confirmados en países vecinos y los viajes frecuentes» en estas zonas fronterizas.

La campaña en Paraguay se centrará en las localidades de Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Saltos del Guairá, las tres separadas de Brasil por el río Paraná, y con un activo tránsito de personas.

En Ciudad del Este, existen unos 12.000 receptores potenciales de la vacuna, mientras que en Pedro Juan Caballero el número es de 800 y en Saltos del Guairá de 400 posibles pacientes, según las estimaciones de Araya.

Ante el elevado número de Ciudad del Este, la campaña se extenderá hasta el 18 de octubre, mientras que en las otras dos localidades concluirá a principios del próximo mes.

Aunque la vacuna contra el sarampión está dirigida a niños, el Ministerio ha ampliado su cobertura a personas que no la hayan recibido o que solo cuenten con una dosis, siempre que en los centros de vacunación estén disponibles.

Araya recordó que el último caso de sarampión en Paraguay se registró en 1991, de ahí que las autoridades sanitarias insistan en la prevención de esta enfermedad que es «altamente contagiosa».

«El riesgo está latente. Recomendamos a las personas que vayan a viajar que reciben su dosis 14 días antes, si no tienen cobertura», puntualizó la doctora.

En Paraguay, el 81 % de la población cuenta con la primera dosis de la vacuna, mientras que la segunda solo cubre al 75 % de la población.

Araya insistió también en la importancia de aplicar esta vacuna, para evitar las consecuencias que puede tener el sarampión a largo plazo.

«Hay grupos que promueven la idea de que es mejor pasar el sarampión que prevenir, pero en niños menores de cinco años o desnutridos se pueden presentar casos graves con alta letalidad», recalcó.

Además, apuntó que la enfermedad puede dejar secuelas que se comienzan a manifestar hasta siete años después, como deterioro de la capacidad cognitiva o del habla.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en agosto que durante los siete primeros meses de 2019 se reportaron en el mundo 364.808 casos de sarampión, tres veces más que los 129.239 en el mismo periodo de 2018. EFE

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