Paraguay busca reconstruir la memoria de la Guerra de la Triple Alianza

17 de abril de 2016
Paraguay busca reconstruir la memoria de la Guerra de la Triple Alianza

Asunción, 17 abr (EFE).- Paraguay ha iniciado una campaña de reconstrucción de la memoria de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) a través de la rehabilitación de los campos de batalla, lugares de reuniones de los ejércitos y otros sitios históricos que recuerdan los hechos más relevantes de esa contienda.

Se trata de una guerra que los paraguayos no han olvidado, no en vano es uno de los episodios más trágicos de la historia del país suramericano, que quedó devastado y perdió a cerca de la mitad de su población en el enfrentamiento con las tropas aliadas de Argentina, Brasil y Uruguay.

Un ejemplo de las brutalidades de esa guerra que pervive en el recuerdo de los paraguayos es el campo de Acosta Ñu, uno de los sitios que se quieren rehabilitar, y donde perecieron más de 3.000 niños defendiéndose de las embestidas brasileñas.

Otro de los lugares que el Gobierno contempla poner en valor es la iglesia de la fortaleza defensiva de Humaitá (sur), construida en 1861, y que durante la guerra fue uno de los muros de contención de los ataques aliados.

El proyecto también tendrá en cuenta el enclave montañoso de Cerro Corá (norte), donde cayó muerto el presidente paraguayo, el mariscal Francisco Solano López, a manos de las tropas brasileñas.

La mayoría de los sitios históricos que se quieren renovar y poner a disposición del público se encuentra en “mal estado de conservación” debido a la falta de mantenimiento, explicó a Efe la directora de Patrimonio Cultural de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) de Paraguay, Ana Lluís O’Hara.

Lluís resaltó que el reto de la SNC es ocuparse de la restauración y conservación arquitectónica de ese patrimonio nacional paraguayo, así como negociar con lo dueños de algunos de esos terrenos para que permitan el acceso al público.

El objetivo final es poner en valor estos bienes patrimoniales y crear una ruta turística que sirva para recuperar la memoria de la contienda.

“Queremos provocar el debate y la reflexión sobre las causas y consecuencias de la guerra, desde la mirada de los tiempos de paz. Hay que tener en cuenta que son lugares donde se produjeron hechos muy dolorosos, por lo que cualquier intervención en ellos ha de ser muy cuidadosa”, afirmó Lluís.

Lluís agregó que también hay sitios históricos de la guerra diseminados por otros países, como la localidad brasileña de Uruguayana (sur), tomada por las tropas paraguayas y sitiada después por los aliados al inicio del conflicto.

O la ciudad argentina de Paso de los Libres (norte), donde se libró el primer gran enfrentamiento terrestre de la contienda: la batalla de Yatay.

Por ello, el recorrido por la historia de la guerra debe, según Lluís, aunar esfuerzos a nivel regional, y contar con apoyo económico procedente del Mercosur, el bloque formado por los cuatro países participantes de la guerra, además de por Venezuela.

De este modo, los países involucrados en la guerra deberán “unificar criterios” para establecer una ruta histórica que pueda ser declarada como Patrimonio Cultural del Mercosur.

Un ejemplo de esta coordinación entre países para la conservación e integración turística y cultural lo constituyen, según Lluís, las misiones jesuíticas guaraníes, de moxos y de Chiquitos, un conjunto de bienes patrimoniales fundado por los misioneros jesuitas en Paraguay, Brasil y Bolivia entre los siglos XVII y XVIII, y declarado Patrimonio Cultural del Mercosur.

Según los cálculos más aceptados, Paraguay, el país derrotado en la Guerra de la Triple Alianza, sufrió en la contienda la pérdida de cerca de la mitad de la población, quedando una relación de cuatro mujeres por cada hombre.

La guerra es conocida además por ser la primera que recibió una cobertura fotográfica en Suramérica.

Tanto las imágenes como la cartografía y la iconografía de Uruguay y Brasil sobre este conflicto integran desde el pasado mes de marzo el programa Memoria del Mundo de la Unesco.