ONG de Nicaragua denuncia 24 ataques contra la Iglesia en últimos 20 meses

2 de agosto de 2020
ONG de Nicaragua denuncia 24 ataques contra la Iglesia en últimos 20 meses

Managua, 2 ago (EFE).- La Iglesia Católica en Nicaragua sufrió 24 ataques en los últimos 20 meses, incluyendo el incendio que calcinó una histórica imagen de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua, afirmó este sábado la ONG Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que responsabiliza al Gobierno.
La denuncia del Cenidh incluye el caso de una mujer que roció con ácido la cara de un sacerdote, el encierro de nueve días que aplicó la Policía a un padre en su parroquia tras cortar los servicios de agua y luz, la retención de un grupo de mujeres en la Catedral de Managua y la destrucción o robo de imágenes.
“Todos estos ataques a la iglesia católica confirman que el régimen Ortega Murillo quebranta el derecho a la libertad de conciencia, de pensamiento, y de religión, establecidos en la Constitución de Nicaragua y la Declaración Universal de Derechos Humanos”, indicó el Cenidh en un informe.
La relación del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, con la Iglesia Católica, ha sido de desencuentros, salvo a inicios del presente siglo, cuando tuvieron cercanía con el fallecido cardenal Miguel Obando Bravo.
“Queda claro que el régimen Ortega Murillo, junto a sus fuerzas armadas, policías, paramilitares y hasta fanáticos, acosan, intimidan y atacan, ya no sólo a las sociedad civil que asiste religiosamente a los templos católicos”, agregó el Cenidh.
De acuerdo con el informe, “el patrón represivo también consiste en destruir iglesias, la infraestructura, las imágenes sacras, y debilitar la moral de los líderes religiosos, para que dejen de respaldar al pueblo en su lucha por la justicia, la libertad y la democracia del país”.
El clero de Nicaragua se distanció de Ortega en 2018, tras el estallido de una ola de manifestaciones antigubernamentales que, de acuerdo con cifras de organismos humanitarios, dejaron cientos de muertos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio.
El presidente de Nicaragua, quien ha explicado que se defendía de un “golpe de Estado fallido”, ha insistido en llamar “golpistas” a los religiosos.
“El régimen Ortega Murillo, al verse solo y presionado nacional e internacionalmente, ha caído en la desesperación y pretende, con actos, terroristas provocar miedo en los nicaragüenses”, destacó el informe del Cenidh.
El organismo pidió al nuncio apostólico de origen polaco, Waldemar Stanislaw Sommertag, que se pronuncie sobre las profanaciones ante una población de mayoría católica.
El organismo concluyó que “persiste la impunidad en estos actos terroristas en los templos católicos, debido a que son perpetrados por aliados del régimen”. EFE
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