ONG afirma que el embarazo infantil forzoso es “un crimen de lesa humanidad”

16 de marzo de 2016
ONG afirma que el embarazo infantil forzoso es “un crimen de lesa humanidad”

Asunción, 16 mar (EFE).- El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem) afirmó en Asunción que el embarazo infantil forzoso, que consiste en obligar a dar a luz a una niña menor de 14 años, es “un crimen de lesa humanidad”.

Cladem presentó hoy su informe “Niñas madres. Embarazo y maternidad infantil forzada en América Latina y el Caribe”, que recopila datos sobre embarazos en menores de 14 años en 14 países de la región.

El informe define el embarazo infantil forzoso como la situación en que una niña de 14 años o menos “queda embarazada sin haberlo buscado o deseado, y se le niega, dificulta, demora u obstaculiza la interrupción del embarazo”.

El documento puntualiza que el embarazo infantil puede ser fruto de una violación, como ocurre en la mayor parte de los casos, pero también resultado de una relación sexual consensuada en la que la niña carece de educación sexual o acceso a métodos anticonceptivos.

Cladem concluye en el texto que forzar un embarazo en una menor de 14 años debe ser considerado un crimen de lesa humanidad y ser incluido como una forma de tortura o trato cruel, inhumano y degradante, debido a que supone una violación de los derechos humanos de la niña.

En concreto, esta práctica vulnera los derechos sexuales de las niñas y atenta contra su derecho a decidir libremente si quieren o no reproducirse, al tiempo que daña su salud física y psicológica y tiene consecuencias negativas en su desarrollo social y educación.

El informe resalta además que el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) considera al embarazo forzado como un crimen de lesa humanidad o crimen de guerra en contextos bélicos.

“Si el embarazo forzado es considerado crimen de guerra cuando hay guerra, ¿por qué ni siquiera está tipificado como delito en tiempos de paz?”, se interrogó durante la presentación del informe una de sus autoras, la representante de Cladem Paraguay María Elena Verdún.

La legislación internacional especifica que el crimen del embarazo forzado se produce cuando hay “confinamiento de la mujer a la que se ha dejado embarazada por la fuerza”.

Verdún detalló que el “confinamiento” de las niñas embarazadas en instituciones de salud públicas o privadas, donde pierden el contacto con su círculo familiar y quedan aisladas, es un “patrón común” de la conducta de los Estados latinoamericanos en la atención a estos casos.

Citó como ejemplo el conocido como caso Mainumby, una niña paraguaya de 10 años que quedó embarazada como consecuencia de la violación a la que la sometió su padrastro, y que tras conocerse su estado de gestación fue internada en un Hogar de la Cruz Roja Paraguaya sin contacto con familiares ni amigos.

La niña se vio obligada a continuar con su gestación, debido a que la ley paraguaya prohíbe el aborto, y solo lo consiente en casos de riesgo grave para la vida de la madre.

El caso Mainumby tuvo gran repercusión mediática en Paraguay y reveló el dato de que un promedio de dos niñas de entre 10 y 14 años dan a luz cada día en el país, una cifra que según Cladem excluye las muertes maternas y los abortos, legales o clandestinos.

La historia suscitó reacciones internacionales de condena en organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) o la Unión Europea (UE), mientras que la ONU reiteró a Paraguay el pedido de que despenalice el aborto en casos de violación o incesto.

El incesto es precisamente otro de los rasgos comunes de los embarazos infantiles en la región, según Cladem, que pide que los países incluyan la figura penal del “abuso sexual incestuoso” como un agravante en sus códigos penales.

Dos millones de niñas menores de 15 años dan a luz cada año en todo el mundo, y la cifra podrá llegar a tres millones en 2030 si continúa la tendencia actual, según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) recopilados por Cladem.

En Latinoamérica y el Caribe, un total de 58.486 niñas menores de 14 años dieron a luz en el año 2013, según los datos oficiales de estadísticas vitales analizados por esta ONG.