Nueva marcha pide la dimisión del primer ministro checo sospechoso de fraude

18 de diciembre de 2019
Nueva marcha pide la dimisión del primer ministro checo sospechoso de fraude

Praga, 18 dic (EFE).- Miles de personas recorrieron hoy el centro de Praga para pedir la dimisión del primer ministro, Andrej Babis, al que la Comisión Europea investiga por conflicto de intereses en el uso de fondos comunitarios en sus empresas y sobre el que pesan acusaciones de fraude.
Una auditoría comunitaria, enviada a Praga a finales de noviembre, ha dado dos meses de plazo al Ejecutivo de coalición checo para explicar la continua concesión de fondos comunitarios al grupo agroindustrial y químico Agrofert, propiedad de Babis.
“El primer ministro está en fuera de juego”, arengó hoy a los manifestantes Mikulas Minar, líder de la agrupación “Un millón de momentos para la democracia”, que organizó la convocatoria de la protesta a través de la red social Facebook.
Babis, una de las principales fortunas del país, tuvo que desligarse oficialmente de sus activos empresariales y mediáticos para mantenerse en la política, a través de fondos fiduciarios a los que transfirió sus acciones, de las que sigue siendo su beneficiario.
“La auditoría de la Comisión ha dictaminado que los fondos fiduciarios son una treta que va contra el derecho”, afirmó Minar.
Gritos de “¡Dimisión, dimisión!” o “¡Estamos hartos!” fueron coreados una y otra vez, acompañados de silbatos, por los miles de asistentes que se concentraron en la Plaza Venceslao y luego marcharon hasta la sede del Ejecutivo checo.
La marcha de hoy es menos multitudinaria que la de la semana pasada, cuando unas 50.000 personas se congregaron para reclamar la salida de Babis, que en mayo de 2017 ya tuvo que dimitir como ministro de Finanzas de un Gobierno de coalición entre los socialdemócratas y su formación, la liberal populista ANO.
“Agrofert no tiene derecho a recibir dinero público pero el dinero sigue corriendo y en vez de servir al bien común sirve a los intereses personales de Andrej Babis y esto nos importa”, aseveró Minar.
Su agrupación logró este año, en junio y noviembre, reunir casi 300.000 personas contra Babis, convirtiéndolas en las mayores protestas políticas en la República Checa desde la caída de la dictadura comunista en 1989.
Las protestas no parecen afectar a la popularidad del primer ministro, cuya Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) encabeza los sondeos de preferencia electoral con más del 30 % de apoyo.
Además de sus problemas con Bruselas, Babis está siendo investigado por la Justicia checa por sospechas de que en 2007 recibió fraudulentamente dinero de un programa europeo para pymes. EFE
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