Noel Gallagher revive en Lollapalooza de Chile los himnos roqueros de Oasis

22 de marzo de 2016
Noel Gallagher revive en Lollapalooza de Chile los himnos roqueros de Oasis

Santiago de Chile, 22 mar (EFE).- Así como hicieron Robert Plant y Jack White el año pasado, Noel Gallagher, exguitarrista y líder de Oasis que desde 2010 formó su proyecto como solista, puso hoy el tono roquero de un cartel del Lollapalooza 2016 que cada año cuenta con menos guitarras y más pop y electrónica.

Noel Gallagher’s High Flying Birds, su nueva banda que ya ha editado dos discos, ofreció un concierto memorable durante el cual revivió las distorsionadas guitarras de los himnos de Oasis e hizo las delicias de una nostálgica audiencia.

Aunque con temas como “Everybody’s on the Run” o “Lock all the doors” demostró la consolidación de su carrera en solitario, algunas versiones de Oasis hicieron olvidar por unos momentos que ése no era un espectáculo de una de las bandas más importantes de la música británica.

Pocos grupos pueden presumir de haber marcado una época como lo hicieron los de Manchester. Escuchar “Wonderwall” o “Don’t look back in anger” remite directamente a los noventa, cuando sus canciones ponían la banda sonora de una época en la que no era necesario llamar por su apellido a Liam y Noel para identificarles.

Desde entonces ha pasado mucho tiempo pero el espíritu de Oasis sigue vivo en Chile. El público lo demostró hoy coreando a pleno pulmón cada estribillo y repunte de guitarra de los temas del inmortal cancionero británico.

Y de la nostalgia roquera de Noel Gallagher al presente más electrizante de Mumford & Sons. Los británicos aterrizaron en Chile con tres discos y un Grammy bajo el brazo para inundar con su folk con vocación pop todo el recinto del Parque O’Higgins.

La banda liderada por el carismático y polifacético Marcus Mumford desató la bestia del Lollapalooza tras soltar “Little lion man”, la canción con la que el grupo inició su ascensión meteórica hacia la fama mundial en 2009.

Sus energéticas y exhuberantes melodías acústicas de raíces folk y ritmos roqueros despertaron el alma del público chileno que, por primera vez, asistió a la gran fiesta de los británicos en el país austral.

Un Mumford pletórico quiso celebrar el anhelado encuentro en el foso, entre los suyos, regalando besos, abrazos y canciones abrumadoras como “I will wait for you”. El cuarteto nunca había sonado mejor y sus seguidores lo festejaron bailando, saltando y gritando de emoción.

Hasta que ellos aparecieron en uno de los principales escenarios del recinto, los espectadores pudieron disfrutar de las voces celestiales y trémulas del dúo electrónico Odesza.

Los latidos tribales de esta dupla de Seattle hace que quien los escucha se deslice poco a poco hacia un paraíso bailable de tonos eufóricos.

“I wanna dance, I wanna dance with you” pedía el estribillo de “Say my name”, uno de sus temas más conocidos. Hasta el público más estático hizo caso a la petición de esa voz sobrenatural y dejó que la atmósfera vaporosa engrasara sus resacosos sistemas motrices en el segundo día del maratoniano festival.

Las más de diez horas de fiesta de ayer se notaban en el ánimo del público que durante las primeras horas de este domingo yacía desparramado por el césped del recinto mirando las fotos que se habían tomado el día anterior.

Para muchos, el evento es una experiencia social, una excusa para reunirse con amigos y conocer a nuevos compañeros. Los conciertos son la música de fondo de un fin de semana que quedará inmortalizado en la vastedad de las redes sociales.

La despedida electrónica de la noche quedó a manos del house progresivo de “Kaskade” quienes actuaron en el escenario d-Box VTR ubicado en el interior de la gigantesca cúpula del Movistar Arena.

Con un directo libre, salvaje y enérgico el DJ y productor Ryan Raddon inundó la atmósfera con sus destellos electrónicos de coordenadas cósmicas y convirtió el recinto en una inflamada discoteca.