Montecano: la reserva multidiversa de Paraguaná

29 de agosto de 2016
Montecano: la reserva multidiversa de Paraguaná

La Península de Paraguaná, en el estado Falcón, no solo es espacio para el turismo de compras o el disfrute de sol y playa. El turismo ecológico de la zona se ha promovido en los últimos años y, en ese sentido, ha cobrado mayor impacto una de las reservas biológicas más importantes de la localidad: Montecano.

El paraíso vegetal está ubicado en el municipio Falcón, entre las poblaciones de San José de Cocoite y El Pizarral, y comprende más de 1.800 hectáreas de terreno con diversidad de flora y fauna. Además, cuenta con siete microcuencas, todas estas imprescindibles para la supervivencia del ecosistema que allí opera.

Para acceder al lugar se activó un Centro de Interpretación Ecoturística para guiar la visita hacia las siguientes estaciones de la reserva: Encuentro con la Naturaleza, Epitifismo, los Árboles Salvavidas, La Laguna, Barbas del Bosque, Cruce de Los Vientos, Camino a la Suerte, Plaza Montecanoensis y,  finalmente, Los Guardianes del Bosque.

El espacio, declarado Patrimonio Natural del municipio Falcón en 1995 y en el año 2003 Patrimonio Natural y Ecoturístico del estado, fue descubierto en 1985 y ha sido cuna de importantes estudios del Centro de Investigaciones de Zonas Áridas (Cieza) de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm).

“Montecano no tiene declaratoria de cobertura protección especial como monumento y, sin embargo, ha sido conservada y protegida por la coacción de las comunidades y múltiples instituciones”, explicó la profesora Mirian Díaz, coordinadora del Cieza.

La docente y bióloga señaló que en la actualidad se evalúa la declaratoria de la zona como monumento natural, lo que brindará cerco administrativo, legal e institucional para su protección.

Más de 11 consejos comunales de la localidad están abocados al cuido y protección de todas las especies que cohabitan en el lugar, que ha recibido más de 27.000 visitantes desde su creación.

Asimismo, en la zona funciona la escuela ambiental Esteban Cuauro, un aula abierta para la educación ambiental, que alberga a unas 70 personas y que ha sido cuna de la promoción de información e investigación ecoambiental.

Investigación y especies

La reserva —cuyo nombre se asocia a una planta llamada barba de palo, abundante en el lugar— es el hogar de más de 250 especies de flora, más de 100 especies de fauna, sin mencionar las 60 aves residentes y 60 migratorias que encuentran hábitat en esta zona.

“Tenemos desde la lagartija más pequeña del mundo (de 6 centímetros), la tarántula azul, el lagartijo azul, el lucio (lagartijo plateado), la pitahaya (fruta de color fucsia), la cayena enana, así como árboles frutales y alimentos para murciélago, y especies como barba de palo, que es típica de sitios más húmedos pero la tenemos acá”, añadió Díaz.

También se suman zorros, cunaguaros, ratones, e imponentes aves como los gavilanes, chiriguares, cardenales, pájaros carpinteros, paraulatas y colibríes.

Montecano, explicó la bióloga, “ha sido pilar en el área de la biología de la especies nativas, como el guamacho, el supi y de la pitahaya”, fruta ampliamente usada por países como México y Colombia. Dadas estas características, en el lugar se trabaja en la creación de un vivero con plantas nativas.

La docente destacó que el trabajo ha estado acentuado en promover el uso, reproducción y conservación de estas especies naturales. “Ya hay alrededor de 17 especies medicinales que han servido para la producción de fármacos”, agregó.

La labor investigativa va orientada a la reproducción de las semillas y a la descripción de nuevas especies de frutas nativas para que sean domesticadas.

Ejemplo de ello es el taque. “La gente hace muchas cosas con esta fruta, que es como una almendra, similar al mamón. Hay muchas probabilidades de reproducir los taques igual que las orquídeas y bromelias y las plantas medicinales”, informó.

También destacó la producción de estudios como el que recientemente hizo la Universidad de Falcón, en la que se determinó que Montecano, al igual que el Cerro Santa Ana, es un importante reservorio de agua para la Península de Paraguaná.

Fuente: AVN