Millones de pacientes con insuficiencia cardíaca. Vivirán más y a menor costo con el Balón Herrera sin el latido de un corazón ajeno

14 de julio de 2020
Millones de pacientes con insuficiencia cardíaca. Vivirán más y a menor costo con el Balón Herrera sin el latido de un corazón ajeno

Por Coromoto Álvarez

El  balón  que comenzará a flotar libremente en la vena cava inferior para regular el torrente sanguíneo en millones de pacientes con el síndrome de insuficiencia cardíaca, que reducirá los índices de mortalidad y gastos por hospitalizaciones de los gobiernos en el mundo, sellará con su nombre el científico iberoamericano, doctor José Cheo Herrera, a la luz de resultados  óptimos preliminares que se observan en seis pacientes tratados en su consultorio de la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta y en la asociación cardiovascular centro occidental – ascardio- de Barquisimeto, estado Lara, Venezuela.

Para la presentación de la figura del balón  de contrapulsación en foros mundiales, este profesional especializado  inició sus investigaciones en su terruño insular  junto con su hijo y colega José Alejandro Herrera hace varios lustros, con el propósito de lograr una solución simple para un problema complejo, aportación científica de Venezuela que ampliará las expectativas de vida  en un campo tan sensible, hallazgo y legado cuya trascendencia se remonta en el tiempo y el espacio para recordar la revolución que causó Christian Barnard con el primer trasplante del músculo cardíaco para que un enfermo postrado en una cama, con insuficiencia cardíaca  crónica, se levantara con los latidos de una bomba ajena en su cuerpo, hecho que ocurrió en un hospital de ciudad del cabo el tres de diciembre de 1967, cuando el doctor José Herrera apenas realizaba sus estudios de educación primaria. Christian Barnard con el primer trasplante del músculo cardíaco para que un enfermo postrado en una cama, con insuficiencia cardíaca  crónica, se levantara con los latidos de una bomba ajena en su cuerpo, hecho que ocurrió en un hospital de ciudad del cabo el tres de diciembre de 1967, cuando el doctor José Herrera apenas realizaba sus estudios de educación primaria.

El trasplante de corazón para los seguidores del doctor Norman Shumway o con la instalación de un corazón artificial, prótesis para el reemplazo del músculo biológico que proponía el doctor Michael Debakey- ambos representantes de escuelas que pugnaban al final del decenio de los años sesenta del siglo XX por la recuperación de este tipo de enfermos en su etapa más crítica- no constituyen una alternativa global por sus altos costos, según el doctor Cheo Herrera, pues, apenas una minoría, conformada por unos cuatro mil convalecientes con poder adquisitivo, puede beneficiarse anualmente de esa alta cirugía.

Para que el corazón enfermo vuelva a su diseño original, la nueva terapia emergente es un procedimiento con abordaje por la femoral, principal arteria que irriga la extremidad inferior en su recorrido inicial por la parte anterior del muslo y un balón con modificaciones para disminuir la turbulencia sanguínea. se trata de un dispositivo regulador del flujo de la vena cava en pacientes con sobrecarga en el corazón  que le impide bombear sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo, la cual se concentra en pulmones, hígado, tracto gastrointestinal, brazos y piernas, como consecuencia del estrechamiento o bloqueo de los pequeños vasos sanguíneos, que puede provocar la arteriosclerosis de las coronarias por acumulación de grasas e, inclusive, la angina de pecho inestable y estable, desajuste que pudiese desembocar en el paro cardíaco y la muerte del paciente. 

Esta prueba de esfuerzo académico en manos del padre, cardiólogo no invasivo y de su hijo, cardiólogo intervencionista que ahora trabaja en un hospital de Barcelona, España, será presentada a nivel del congreso de innovaciones cardiovasculares en Tel Aviv, Israel, el próximo mes de diciembre. Este modelo artificial regulador del flujo caval que se llama ‘’ balón Herrera’’, ya conocido por expertos del ramo en Frankfurt, Alemania; Washington y San Francisco en los Estados Unidos y en la península ibérica, es un catéter cuya protección intelectual para el doctor herrera contará con la aprobación de la fda- food and drug administration- y su publicación en medios de reconocida solvencia, tales como: jacc heart failure, circulation heart failure y en el journal de la sociedad europea de cardiología.

La alianza con la industria medica y farmaceutica el doctor José Herrera no desmaya en sus propósitos por alcanzar una meta, que ya obtuvo como campeón de automovilismo en su primera juventud. tomó para sí frases de Thomas Edison, el inventor más prolífico de la industria moderna, entre ellas: ´´el genio es uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración´´ y ´´ el primer requisito para el éxito es la capacidad de aplicar tus energías físicas y mentales a un problema, sin cesar y sin cansarse´´. ya cuenta con la financiación de la fundation Charles Haimoff Endowment , para cubrir los gastos de manufacturación de los prototipos del balón que fabricará la empresa murray medical con los soportes correspondientes de controles internacionales de calidad isos y el visto bueno de la fda. este proyecto se halla en la antesala de una alianza empresarial para la realización del estudio clínico definitivo y la masificación comercial del producto, en los mercados de Iberoamérica, Europa y Estados Unidos de Norteamérica.