México y Argentina denuncian golpe de Estado contra Evo Morales

11 noviembre, 2019
México y Argentina denuncian golpe de Estado contra Evo Morales

11 nov (EFE) , El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, denunció este domingo que en Bolivia se “ha consumado un golpe de Estado” contra Evo Morales, quien anunció hoy su dimisión a la Presidencia después de casi 14 años en el poder, y consideró que el “quiebre institucional es inaceptable”.

En su cuenta de Twitter, Fernández señaló que el golpe de Estado ha sido producto del “accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial autoacuartelado y la pasividad del ejército”.

Morales renunció en medio de violentas protestas por supuestos fraudes en las elecciones del pasado 20 de octubre, y horas después de haber convocado otros comicios, como recomendó la Organización de Estados Americanos (OEA), que dijo haber detectado irregularidades graves en el cómputo de los resultados.

Para Fernández, que asumirá el próximo 10 de diciembre como nuevo jefe de Estado argentino tras vencer al presidente Mauricio Macri en las elecciones de octubre pasado, el “pueblo boliviano debe escoger cuanto antes, en elecciones libres e informadas, a su próximo Gobierno”.

“Después de este quiebre institucional, Bolivia debe volver cuanto antes al sendero de la democracia a través del voto popular y sin proscripciones”, añadió.

Fernández también repudió “la violencia desatada que impidió a Morales “concluir su mandato presidencial y alteró el curso del proceso electoral”.

Para el presidente electo, “el compromiso de la Argentina con la institucionalidad y contra cualquier forma de golpe de Estado en el continente debe ser total”.

En este sentido, Fernández aseguró que espera que las actuales autoridades argentinas “actúen bajo ese mismo principio preservando la integridad física de quienes puedan resultar perseguidos por el golpismo y colaboren hasta el 10 de diciembre con la recuperación de la democracia en Bolivia”.

Por otro lado, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, advirtió este domingo de que en Bolivia hay “una operación militar en curso” que el Gobierno de su país rechaza, al asegurar: “golpe no”.

“En Bolivia hay una operación militar en curso, la rechazamos, es similar a aquellos trágicos hechos que ensagrentaron nuestra América Latina el siglo pasado”, apuntó Ebrard en un mensaje en Twitter.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) agregó que “México mantendrá su posición de respeto a la democracia y las instituciones. Golpe no”.

La política exterior del actual Gobierno mexicano, que encabeza Andrés Manuel López Obrador, se ha reafirmado por su apego a los principios constitucionales de la no intervención y la solución pacífica de las controversias.

Antes, Ebrard había escrito un mensaje para sus connacionales que viven en la nación sudamericana. “Para los 10.000 mexicanos que viven en Bolivia, estamos alerta” y agregó un mensaje de protección de la Embajada de México en Bolivia.

El sábado, el canciller mexicano había calificado de “muy grave” la situación que se vivía en Bolivia y dijo el Gobierno de México contaba con solicitudes de asilo que atenderá.

Evo Morales anunció su renuncia este domingo en una comparecencia televisiva durante la cual lamentó un “golpe cívico” y que la Policía se hubiera replegado a sus cuarteles en los últimos días.

Morales reiteró sus acusaciones contra el expresidente boliviano Carlos Mesa (2003-2005) y el opositor Luis Fernando Camacho de instar un golpe de Estado para obligarlo a abandonar el poder y les pidió que “no maltraten” a los bolivianos y les “dejen de patear”.

“No queremos enfrentamientos”, dijo Morales, a la vez que confirmó su renuncia para propiciar la “pacificación” de Bolivia y que “vuelva la paz social”.

Bolivia ha estado inmersa en una grave crisis desde que el día siguiente de los comicios generales del pasado 20 de octubre.

Al menos tres personas han fallecido y 421 han resultado heridas desde entonces en enfrentamientos ente partidarios y detractores del mandatario Morales, según datos de la Defensoría del Pueblo de Bolivia. EFE