Marcus Miller: “Intento ser tan honesto con mi música como Miles Davis”

12 de abril de 2016
Marcus Miller: “Intento ser tan honesto con mi música como Miles Davis”

Javier Herrero.

Madrid, 12 abr (EFE).- Si el talento se pegara por contacto, sería fácil entender el prestigio de Marcus Miller, célebre bajista que se ha ganado la reputación como uno de los mejores músicos de estudio, tras trabajar con los más grandes del jazz y el r&b, como Herbie Hancock, Luther Vandross, Paul Simon o Aretha Franklin.

“De Miles Davis destacaría que era un músico muy honesto. Era lo mismo hablar con él que verlo tocar, porque su personalidad fluía a través de su música de una manera muy clara. Yo intento hacer lo mismo”, contó a Efe el artista, que mañana ofrece un concierto en Madrid.

No estará solo, ya que este fan de las aproximaciones al flamenco de Chick Corea se encontrará sobre el escenario con la guitarra del español Josemi Carmona.

“He sido seguidor suyo desde hace mucho tiempo y estoy deseando encontrármelo en el escenario para hallar un espacio común en el que comunicarnos entre el jazz y el flamenco”, dijo Miller, que también recibirá sobre las tablas ala gallego Pepe Bao (O’funk’illo) y al alemán-colombiano-palestino Amir John-Haddad (Zoobazar).

Ganador de varios premios Grammy, entre ellos del de mejor canción r&b por “Power of Love” de Luther Vandross y el de mejor álbum de jazz contemporáneo por “M2”, su séptimo disco instrumental en solitario, ahora presenta “Afrodeezia” (2015).

Miller (Nueva York, 1959) comenzó a labrarse un nombre con tan solo 25 años, cuando escribió y coprodujo el mítico disco “Tutu” (1986) de Miles Davis. Bajista y multinstrumentista muy atento a las nuevas corrientes musicales, ha colaborado también con Eric Clapton, Roberta Flack, George Benson, Jay Z y Quincy Jones, por citar algunos.

Compositor habitual de bandas sonoras -“Te animan a perseguir un fin mayor con la música y a dirigir las emociones”, cuenta-, durante tres años consecutivos se hizo también con un importante premio que distingue al mejor músico de estudio. ¿El secreto?

“Por supuesto hay que ensayar mucho, pero también intuir qué quiere el artista y qué hará que la canción funcione. Muchas veces los músicos están más preocupados de exhibirse y la canción se resiente por eso. Para un buen músico de estudio, lo importante es que el tema suene bien”, sostiene.

A ello probablemente ayudó tener un padre pianista que le enseñó varias cosas antes de recibir formación clásica con el clarinete, aunque solo fuera porque no le quedó más remedio que aprender a leer música y tocar a Debussy, “una ventaja respecto a los bajistas que aprendieron a tocar su instrumento de oído”, opina.

El estudio, añade, es el paraíso de los detalles. “Intentas ser muy preciso, porque es algo que se va a escuchar una y otra vez. En una actuación, sin embargo, si la energía es buena, el concierto será bueno y es el líder de la banda el que tiene que dirigir esa energía y conectar con el público”, comenta Miller, que el miércoles tocará en Barcelona, para después cumplir cuatro citas en Italia.