La ONU pide un “traspaso del poder inmediato y pacífico” en Libia

1 de abril de 2016

Naciones Unidas, 1 abr (EFE).- La ONU calificó como un “paso importante” la decisión del Consejo Presidencial de fijar su sede en la capital de Libia y pidió a todas las partes que faciliten un “traspaso del poder inmediato y pacífico”.

Ese consejo, que es apoyado por la ONU y varias potencias mundiales, no es reconocido por el Gobierno y el Parlamento que desde hace tiempo tienen asiento en Trípoli, y tampoco tiene el reconocimiento del Parlamento de la ciudad de Tobruk.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo hoy un llamamiento a todos los actores políticos de ese país para que “respeten las aspiraciones de la gran mayoría del pueblo libio en favor de la paz, la estabilidad y la prosperidad”.

Según Ban, la llegada a Trípoli, anoche, del Consejo Presidencial, “representa un paso importante en la implementación del Acuerdo Político”, un plan defendido por la ONU para cerrar el conflicto bélico que estalló en 2011.

El comunicado señala que Ban “hace un llamamiento urgente a todos los actores políticos e instituciones públicas para facilitar un traspaso de poder inmediato y pacífico”.

También recuerda a todos las partes vinculadas con temas de seguridad “su responsabilidad para garantizar la seguridad del Consejo Presidencial y las urge a que eviten cualquier acción que pueda socavar su trabajo”.

La llegada a Trípoli del Consejo Presidencial y del gobierno de unidad que lo representa ha incrementado la tensión en esa ciudad.

El primer ministro del Gobierno de Trípoli, Jalifa al Gauil, amenazó semanas atrás que ordenaría el arresto de los miembros del Consejo Presidencial y del gobierno de unidad en el momento que pisaran la capital libia.

En su comunicado, Ban elogió “la valentía y el liderazgo” que demostró el Consejo Presidencial por trasladarse a Trípoli y reiteró el apoyo de Naciones Unidas para que ese país “pueda continuar con su transición democrática”.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil que estalló en 2011 poco después de la caída de la dictadura de Muamar el Gadafi.

Desde principios de mes, el país tiene tres gobiernos: uno en Trípoli, otro en Tobruk, apoyado por el Parlamento que hasta hace poco era el único reconocido por la comunidad internacional, y un tercero de “unidad nacional” que ninguno de los otros dos reconoce pero que apoyan la ONU y la mayor parte de las potencias mundiales.

De la situación han sacado provecho grupos radicales como la rama libia de la organización yihadista Estado Islámico, que en el último año ha ampliado el territorio bajo su control e incluso establecido un nuevo bastión en la costa del Mediterráneo.