La increíble historia de Jerry Hall, Portillo y la tormenta que llegó a Hollywood

31 de julio de 2016
La increíble historia de Jerry Hall, Portillo y la tormenta que llegó a Hollywood

El escritor Mickey Rapkin desenterró la odisea de unas modelos atrapadas en la nieve chilena.

El artículo se ha resumido como Supermodel Snowpocalypse, o Nievecalipsis de Modelos. Una historia enterrada en la memoria del mundo de la moda, hasta ahora, cuando el escritor Mickey Rapkin -el mismo de Pitch Perfect, que después se transformó en la exitosa cinta Notas perfectas-, la escribió para la revista Elle. Básicamente, es el recuento de cómo un grupo de modelos (incluyendo a una entonces futura señora Jagger, Jerry Hall), fotógrafos y productores llegaron a Chile en 1977 para hacer un catálogo de pieles en Portillo, quedaron atrapados por una tormenta durante diez días, decidieron hacer del encierro una fiesta llena de disco y cocaína, y luego huyeron ayudados por ejército en helicóptero.

La historia es tan surreal -y en plena dictadura, ya que el grupo le vendió el viaje a la oficina de Turismo en Chile diciendo que ayudaría a cambiar la imagen país del régimen de Pinochet-, que Hollywood ya posó sus ojos en ella: ayer se anunció que Paul Feig, el director de Las Cazafantasmas, producirá la película inspirada en el evento ocurrido en las montañas chilenas.

Según cuenta Rapkin, el motivo del viaje era fotografiar un catálogo para la exclusiva boutique Neiman Marcus; un ejecutivo de la tienda contactó al fotógrafo Les Goldberg, quien anteriormente había hecho campañas para Ralph Lauren. Goldberg subió al viaje a su novia, Pat Christman, como productora, y a la hermana pequeña de esta que estaba de visita en Nueva York, Julie, como asistente; son ellas quienes recuentan gran parte de la historia para Rapkin. El catálogo, con pieles Fendi, Saint Laurent y Ralph Lauren -que debían ser custodiadas en Portillo por oficiales chilenos-, llegaría a cien mil clientes vip de la tienda.

En julio del 77 se embarcaron para Portillo, junto a modelos como una joven Jerry Hall -que según cuenta el artículo, aún se decidía entre Brian Ferry y Mick Jagger-, la modelo sueca Maria Hanson o el modelo masculino Conrad Bell, entre otros. El grupo de maniquíes se codeó con los otros huéspedes de Portillo.

Intentaron comenzar a trabajar hasta que el clima les jugó una mala pasada: comenzó una tormenta que dejaría atrapados a todos en Portillo, por diez días. Entre la histeria de los huéspedes que temían se acabara la comida, y los ejecutivos de Neiman Marcus que calculaban que las modelos igual estaban cobrando miles de dólares por día sin poder trabajar, la estadía se transformó en un caos.

Pero, siendo esta gente que sabe de fiestas y diversión, el grupo de Nueva York decidió tomárselo con humor. Y conseguir cocaína: aunque ahí los detalles del recuerdo no son claros, adquirieron una buena cantidad de droga para amenizar la estadía  con gente en un refugio. Se lanzaron al a fiesta: la discoteca de Portillo se transformó en una especie de Studio 54, con música disco, turistas adinerados de todo el mundo, y las mismas modelos haciendo desfiles improvisados.

Más de una semana después, salió el sol. Y el equipo planeó la fuga, con la asistencia de militares; todo en secreto ya que los demás pasajeros del hotel también querían salir, pero el transporte no alcanzaba para todos aún. Los despertaron a las cinco de la mañana, para subir a un bus que los llevó a una base militar, donde en dos helicópteros fueron transportados para abajo de la montaña. Después de una noche en Santiago, volvieron a Estados Unidos; no sin antes terminar de consumir la cocaína, pasándola de uno a uno en el baño del avión. No la quisieron desperdiciar.

 

Cortesía: Diario La Tercera (Chile).