La Fábrica de chocolate, el museo más goloso y divertido

5 de marzo de 2021
La Fábrica de chocolate, el museo más goloso y divertido

Madrid, 5 mar (EFE).- Como si la fábrica de chocolate de Willy Wonka se hubiera materializado y modernizado. Algo así se vive al entrar en La fábrica de chocolate (Fever), que abre sus puertas este viernes en Madrid y en el que los visitantes tendrán una aventura interactiva a la vez que una experiencia sensorial y gustativa.

En esta experiencia inmersiva, situada en el Centro Comercial Moda Shopping de la capital, el participante puede sentirse como el protagonista de la cinta “Charlie y la fábrica de chocolate”, recorriendo distintos mundos de fantasía guiados por los “locos e inconfundibles” trabajadores.

“Pensamos que el tema de las exposiciones sensoriales y fotográficas que tanto está gustando era el punto clave de la nuestra, sin embargo, quisimos dar un paso más allá, darle un punto diferenciador y meterle la teatralización a través de diferentes actores que interactuaran con los visitantes, sobre todo con los más pequeños”, cuenta a Efe el director creativo de la muestra, Jordi Serra.

Nada más entrar, el cocinero de la fábrica da la bienvenida, explica la historia de la fábrica y conduce hasta el inicio de la exhibición, donde en cada sala esperará otro personaje diferente que contará una pequeña historia a los visitantes.

“Tenemos a Salti, al que le encanta saltar sobre los ‘cupcakes’ porque a través de ello se monta la nata; está Nuba, a quien le chiflan las nubes, y el mismísimo fabricante de chocolate con una máquina propia de la que saldrán todas las chocolatinas”, añade Serra.

La exhibición cuenta con cinco salas diferentes: La villa de chocolate como introducción a este goloso universo, El salón de los cupcakes, con camas elásticas y toda una narrativa ambiental; La piscina de bolas, también conocido como el jacuzzi de los trabajadores de esta insólita fábrica; El mundo de las nubes y La propia fábrica de chocolate, la guinda del pastel, el lugar del que saldrá el chocolate que allí se elabora.

Tras el éxito de las experiencias “Mad Hatter” y “Candlelight” que han triunfado tanto dentro como fuera del país, Fever decidió apostar por la idea de Serra de crear este espacio inmersivo: “Nos pareció una idea original, pensamos que podría funcionar genial en Madrid, así que decidimos ponernos manos a la obra con ello”, cuenta Santiago Santamaría, responsable de comunicación.

El museo no ha sido creado solo para pasear y comer al final de la visita, sino que también se puede tocar, saltar y sobre todo posar, ya que la idea de La fábrica de chocolate es jugar con las obras creadas por los artistas además de, por supuesto, compartirlas en Instagram.

Debido a la situación actual por la pandemia el museo cuenta con todas las medidas de seguridad para que los usuarios disfruten de cada experiencia.

“En ningún momento se pueden bajar la mascarilla, de ahí que las chucherías y chocolate que damos sea al final de la visita. También hay gel hidroalcohólico repartido por cada sala, y se entrará por grupos de diez personas con un espacio de separación entre ellos de siete minutos, para que no coincidan en las salas”, comenta Serra.

El recorrido se completa entre 45 minutos y una hora, ya que “entre jugar, ver las cosas, escuchar las historias y hacer fotos, es la duración media de todas las salas”.

Nada más cruzar el dintel que adentra en la Fábrica de Chocolate el visitante se traslada a un mundo ambientado en los dulces y el chocolate en el que viven una aventura repleta de fantasía y con muchas sorpresas que durarán, de momento, hasta junio.