La colaboración del Cervantes con Iberoamérica es un camino “obligado”

20 de octubre de 2015
La colaboración del Cervantes con Iberoamérica es un camino “obligado”

Madrid, 20 oct (EFE).- La colaboración del Instituto Cervantes con Iberoamérica “es un camino seguro y obligado” que hay que continuar, dijo su director, Víctor García de la Concha, en un encuentro con la prensa previo a la reunión del Patronato, presidida por los reyes de España.

La iberoamericanización del Instituto ha sido el objetivo principal del Instituto Cervantes en esta legislatura, no solo “por razones de sinergia” sino, “ante todo y sobre todo, porque la comunidad iberoamericana lo es porque comparte el español”.

La razón de ser de sus centros es “rentabilizar políticamente lo que es el español y la cultura en lengua española”, subrayó García de la Concha.

El director y el secretario general del Cervantes, Rafael Rodríguez-Ponga, hicieron balance del curso académico 2014-2015, en el que hubo 200.295 matrículas, y facilitaron los datos presupuestarios para 2016, año en el que la aportación estatal pasará de los 54 millones de 2015 a 65 millones, lo que “garantiza la estabilidad” de esta institución.

Rodríguez-Ponga precisó que los sucesivos recortes presupuestarios han impedido en la legislatura que ahora termina abrir nuevos centros del Instituto Cervantes, salvo el aula de San Antonio, en Texas, y el Cervantes de Harvard, que “trabaja de manera intensa”, pero “se ha conservado la totalidad” de los que ya había.

Solo se ha cerrado temporalmente el de Damasco, debido a la guerra de Siria, y “hubo que cerrar por razones políticas” el de Gibraltar, como se ha explicado ya con anterioridad.

Y el Cervantes ha mantenido sus sedes en el mundo porque es mucho más que “una academia de idiomas”, señaló García de la Concha.

Por otro lado, los responsables del Cervantes hablaron de la primera convocatoria de la prueba obligatoria que tendrán que superar quienes aspiren a obtener la nacionalidad española por residencia o por su origen sefardí, un examen que se le ha encargado al instituto y que se realizará el próximo 29 de octubre.

Se han inscrito 1.371 personas para las pruebas sobre la Constitución y la realidad sociocultural de España, que cuesta 85 euros (96 dólares) y que permite examinarse dos veces con una misma matrícula, explicó Rodríguez-Ponga.

En la página web del Cervantes hay un listado de unas 300 preguntas y respuestas de las cuales se entresacarán las veinticinco que se le harán a los aspirantes. Para aprobar hay que responder bien quince.

El Cervantes espera además que el Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española (SIELE), que empezará a funcionar a principios de 2016, sea “una fuente de financiación importante con el tiempo”.

El SIELE lo ha puesto en marcha el Instituto Cervantes junto con la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Salamanca, y ha sido concebido como “un instrumento más ágil y rápido” para certificar el grado de dominio del español a través de internet, afirmó García de la Concha.

Este certificado tendrá una validez de dos años y convivirá con el Diploma de Español DELE, cuya validez es indefinida y que se ha consolidado como “el diploma oficial de referencia”.

En el curso 2014-15 ha habido 67.657 candidatos al DELE, lo que ha supuesto un aumento del 9,2 por ciento con respecto al curso anterior.

A pesar de las restricciones económicas, el Cervantes ha podido celebrar 4.783 actos culturales, a los que han asistido 1,1 millones de personas. En esas actividades colaboraron casi 2.500 entidades, de las cuales dos terceras partes han sido extranjeras, sobre todo iberoamericanas.

El Instituto Cervantes contribuirá también en la formación de los refugiados que lleguen a España en los próximos meses. Ofrecerá cursos gratuitos de español a través de internet, que serán compatibles con clases presenciales, tanto para niños como para adultos, con el fin de facilitar su inserción social.