Juez argentino reitera pedido de detención exministro iraní por atentado AMIA

21 de julio de 2016
Juez argentino reitera pedido de detención exministro iraní por atentado AMIA

Buenos Aires, 21 jul (EFE).- El juez argentino Rodolfo Canicoba Corral reiteró hoy un pedido de detención con fin de extradición del exministro de Exteriores iraní Alí Akbar Velayatí, uno de los sospechosos del atentado a la mutua judía AMIA de 1994 de Buenos Aires, aún impune y que dejó 85 muertos.

Según explicó a Efe el magistrado, el pedido fue cursado a Singapur y a Malasia, ya que la Cancillería argentina le señaló que Velayatí iba a viajar a esos países y le pidió que “reiterara y dijera que están vigentes” las órdenes de detención internacionales que ya pesaban sobre él a petición de la Justicia del país suramericano.

“Hay países que o bien no acatan esto o la política pasa por encima”, explicó el juez, para aclarar lo “complicado” del caso, al tratarse de una investigación “a los más altos funcionarios de un país soberano (Irán) que no ha prestado colaboración”.

El listado de sospechosos del atentado lo integran, además de Velayatí, el exministro iraní de Defensa Ahmad Vahidi, el exministro de Información Alí Fallahijan, el exasesor gubernamental Mohsen Rezai, el exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani y el exfuncionario diplomático Ahmad Reza Asghari.

También el exviceministro de Exteriores para Asuntos Africanos de Irán Hadi Soleimanpour y el expresidente iraní Alí Akbar Rafsanjani.

“Da la sensación de que el delito se cometió amparado en estas altas magistraturas si es que estos fueron los autores. Por eso en su momento yo declaré que este era un delito de lesa humanidad”, añadió Canicoba Corral.

Velayatí era canciller al momento del ataque a AMIA, del que el pasado lunes se cumplió el 22 aniversario, momento en el que familiares de las víctimas volvieron a reclamar Justicia para que se esclarezcan los hechos y se condene a los culpables.

En el caso de ser detenido y extraditado a Argentina, será “en calidad de imputado por el atentado, como uno de los instigadores si no uno de los autores materiales”, dijo el juez.

“Esta gente tiene ordenada por mí la circular roja para proceder a su detención”, añadió.

Canicoba Corral explicó que este tipo de ex altos funcionarios, “en general”, viajan con pasaporte diplomático “e inmunidades”, y señaló que sabiendo “hasta qué punto están protegidos por inmunidad diplomática”, es difícil que las detenciones se hagan efectivas.

En un comunicado, el Ministerio de Seguridad señaló hoy que la Policía Federal recibió la petición de Canicoba Corral y que la Coordinación de Cooperación Internacional en Materia Penal de la Cancillería ya informó sobre la orden librada a la Dirección General de Coordinación Internacional de la Policía Federal.

Además, especificó que la solicitud requiere que las autoridades de Singapur y Malasia den curso a la detención preventiva de Velayati y que el requerimiento fue transmitido a la representación diplomática argentina en Indonesia.

“Se espera que, una vez efectiva la detención del susodicho, se dictamine la posterior extradición del exfuncionario para que este sea sometido a los procesos judiciales debidos”, añade el comunicado.

La polémica en la investigación arreció luego del memorando de entendimiento que Argentina, durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015) firmó en 2013 con Irán para intentar esclarecer el ataque, cuya planificación y ejecución es atribuida al grupo terrorista Hizbulá.

El acuerdo contemplaba la creación de una comisión de expertos para la revisión de la causa judicial por el atentado a la AMIA y el desplazamiento del juez argentino a cargo del caso a Teherán para interrogar a los sospechosos.

Sin embargo, el memorando fue declarado inconstitucional por un tribunal argentino.

El acuerdo provocó un fuerte distanciamiento entre el Gobierno de Fernández y la mayoría de la comunidad judía.

El fiscal especial a cargo de la investigación por el atentado, Alberto Nisman, consideraba que el pacto con Irán era un instrumento para encubrir a los iraníes sospechosos de planear el ataque y denunció a la presidenta ante la Justicia en enero de 2015.

Cuatro días después de su presentación judicial, Nisman fue hallado muerto de un disparo en la sien en su casa de Buenos Aires, en circunstancias todavía sin aclarar.

Hace diez años, un grupo de policías acusado de ser parte de la “conexión local” fue finalmente absuelto en un juicio.

Asimismo, la investigación del caso estuvo plagada de irregularidades, por lo que se abrió otra causa por presunto intento de encubrimiento de la conexión local.

El atentado contra la AMIA fue el segundo ataque terrorista contra judíos de Argentina, después de que 29 personas murieran en 1992 al explotar una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires, atentado también atribuido a Hizbulá. EFE