Jamie Cullum, navideño y orquestal: “Es difícil no verse como Frank Sinatra”

21 de noviembre de 2020
Jamie Cullum, navideño y orquestal: “Es difícil no verse como Frank Sinatra”

Madrid, 21 nov (EFE).- En pantalones cortos, con un cuaderno, algunas ideas y un piano. Así brotó en plena primavera de 2020 “The Pianoman in Christmas”, el primer disco navideño de Jamie Cullum, con diez canciones completamente originales grabadas como los grandes del jazz y del swing, con una “big band” de 57 músicos.

“Es difícil no verse como Frank Sinatra, con esa atmósfera tan clásica y tocando delante de una orquesta así; es un sentimiento muy poderoso”, concede el músico británico en una charla con Efe por este trabajo que se publica hoy en todo el mundo, a poco más de un mes de una Navidad que parece querer anticiparse más que nunca.

Será la distancia marcada por el coronavirus que nos lleva a buscar más que nunca “esa templanza”, razona Cullum (Essex, 1979), a quien la idea de grabar un disco festivo le empezó a rondar por primera vez hace dos años.

Sorprende la idea en un hombre que se ha declarado a menudo un entusiasta de la física cuántica. “La Navidad es un ritual y los seres humanos lo han practicado desde el principio de los tiempos para marcar los distintos momentos del año. La Navidad llega en mitad del invierno en el hemisferio norte y eso nos trae algo de calor y un horizonte”, defiende.

Además, tanto él como su mujer, la modelo y escritora Sophie Dahl, se declaran grandes admiradores de lo hecho en este área musical por Sufjan Stevens, “Songs For Christmas” (2006) y “Silver & Gold” (2012). A ello, se sumó la colaboración que el año pasado realizó para Robbie Williams en el tema “Merry Xmas Everybody”.

“Fue muy divertido, así que pensé: ‘Podría grabarlo en 2020 y publicarlo en 2021’. Entonces llegó el coronavirus y toda la gira que tenía planteada para este año se canceló, por lo que decidí invertir el tiempo en adelantar este álbum”, explica Cullum, quien publicó en 2019 su anterior álbum, “Taller”.

En el primer confinamiento en Reino Unido, entre los meses de marzo y abril, dedicaba las mañanas íntegras a las clases de sus hijos y las tardes a garabatear estas nuevas canciones.

“Me sentaba al piano en pantalones cortos, sin ningún tipo de aparato tecnológico, ni siquiera micrófonos. Éramos solo el piano, un cuaderno, mis ideas y yo”, explica para justificar el título del álbum.

La tarea no era sencilla. “Las canciones navideñas son un reto: hay que escribirlas con mucho cuidado, porque tienen una fórmula y un sentimiento concretos, cierto componente clásico y un ambiente familiar”, subraya el músico, que ve “Hang Your Lights”, uno de sus sencillos, como una mezcla de Ray Charles y el “groove” de Louis Prima.

El riesgo en estos casos siempre es caer en lo “naif”, pero intentó ir más allá con “cierta osadía en los arreglos y en las estructuras”, con temas como “Turn On The Lights”, en el que intentó conjugar “el pop orquestal de George Martin y los Beatles con la pegada rock de Arcade Fire”.

Con todo, predomina la influencia de “los grandes maestros del jazz de la tradición americana y su cancionero”: George Gerschwin, Cole Porter, Nat King Cole, Tony Bennett… “Esas canciones se compusieron para ser interpretadas por los mejores y en los mejores estudios”, destaca.

Él recurrió a los célebres estudios de Abbey Road y, en busca de un sonido “exhuberante” y esa “templanza”, grabó con una “big band” de 57 músicos salvando las dificultades y las distancias marcadas por la covid-19. Lo hizo en solo cinco días… en pleno verano.

“Si hubiese versionado ‘Jingle Bells’ habría sido extraño, pero como estaba haciendo mis canciones, sentía que grababa uno de mis discos sin más. Además, en el contexto de la pandemia, en el que hacía tanto que no veía a mis amigos, fue agradable volver a reencontrarme con gente maravillosa”, apunta.

La originalidad de estas composiciones se traslada a sus letras, un traje hecho a medida. “Hice el disco a mi imagen, rascando dentro con todo lo que la Navidad trae consigo, incluido algo de caos, de discusiones familiares y de melancolía; hay alegría, pero también esa confusión sobre el sentido de la vida que nos abordan en estas fechas”, anticipa.

En la canción que da nombre al álbum, “The Pianoman At Christmas”, canta: “Me pregunto quién se supone que he de ser”. “Soy muy afortunado por hacer lo que hago, pero no puedo dejar de plantearme eso”, reconoce.

“Escribí estas canciones para que perduren e intenté hacerlas muy atemporales. Creo que en este contexto extraño de ahora pueden emocionar a muchas personas, pero espero que con los años sigan teniendo sentido para el que las escuche”, admite Cullum en lo que podría considerar un deseo de Navidad. EFE

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