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Carlos Díaz: Me encantaría ir a los Juegos de París a correr el maratón

 30 marzo, 2023

David Ramiro

Redacción deportes, 30 mar (EFE).- Sevilla estará ligada para siempre a la vida de Carlos Díaz, que ya tiene un hueco con letras de oro en el libro histórico del atletismo chileno. En la ciudad española batió el récord nacional de maratón, una plusmarca que llevaba 35 años en posesión de Omar Aguilar y que le impulsa a cumplir el sueño de los Juegos Olímpicos de París 2024.

Carlos Martín Díaz del Río (Santiago, 1993) lleva un año viviendo en Soria, pequeña ciudad de apenas cuarenta mil habitantes a 235 kilómetros al norte de Madrid. Allí disfruta de una vida tranquila, centrada en el atletismo y con todas las comodidades para poder centrarse en seguir progresando como deportista.

«Después de mucho tiempo yendo de un lado a otro tuve que elegir una ciudad y elegí Soria porque reúne lo que necesito. A nivel natural tiene muchos beneficios. Es una ciudad con muchos terrenos para poder entrenar, tiene una altura media, instalaciones de pista y en general es muy completa», declara.

«He vivido en Madrid, Barcelona y Valencia y Soria, a nivel deportivo, me beneficia mucho en la vida de alto rendimiento. Aquí hay atletas muy buenos. Dani Mateo, con el que entreno, fue de los primeros que me invitó a conocerla y al descubrirla sabía que cuando tuviese que elegir una ciudad para vivir sería esta», comenta.

Hace poco más de un mes, el 19 de febrero, la vida de Carlos cambió. Corrió el maratón de Sevilla, uno de los más importantes de España, y con un tiempo de 2h10:26 batió el récord de la distancia de Chile.

Ese récord era uno de los más antiguos del atletismo chileno. El anterior registro databa de abril de 1988, cuando Omar ‘Pingüino’ Aguilar paró el crono en 2h12:19 en Rotterdam (Países Bajos).

«Lograr esa marca fue espectacular aunque no le tomo tanto el peso a la marca sino a cómo lo conseguí. Me rodeo con deportistas de tan alto nivel que mi marca puede ser de un nivel bueno aunque aún me falta para llegar a ser como ellos. Si vemos lo que es la historia de Sudamérica y de mi país sí es espectacular», confiesa.

«No solo es el mejor tiempo de la historia de Chile sino que es importante porque se produjo el quiebre a nivel social. Estoy muy contento por esta carrera y porque los resultados, en general, están saliendo», apunta Carlos, que para correr el maratón llegó a realizar semanas de entrenamientos de alrededor de doscientos kilómetros.

«Era mi primer maratón y lo preparé bien. Estoy bastante satisfecho. Siempre uno quiere una mejor marca pero para ser mi debut en la distancia y todo lo que significa el maratón está muy bien. Yo todavía me identifico como un corredor de 5.000, 10.000 e incluso 1.500 metros. Lo que sí me alegra de la marca del maratón es que me abre la puerta a poder optar a otros importantes», subraya.

«Este año lo que tenía previsto era atacar una buena marca en maratón y poder entrar en los ‘majors’ y hacer la mínima olímpica. Me encantaría ir a París a correr el maratón. Este año voy a dedicarme a correr diez y cinco kilómetros. Pruebas fuertes. Quiero ir al Mundial de Budapest, es el objetivo más ambicioso y creo que lo podemos lograr. El maratón fue un aprendizaje muy grande», comenta.

«En Budapest solo voy a intentar el 10.000 porque doblar es un suicidio», declara Carlos, que para 2024 volverá a pensar en el maratón.

«Quiero hacer uno en primavera. Me encantaría hacer Tokio en marzo, es la primera idea, y luego hacer una curva hasta agosto. Para París queda muy poco, tenemos la mitad del trabajo hecho y simplemente falta ponerle la guinda», subraya.

La vida de Carlos es el atletismo. Entrenar y competir. Le gustaría viajar más a Chile pero ahora mismo es imposible. «Siempre uno echa de menos las raíces pero mientras esté ocupado y piense en atletismo todo va bien».

«Quiero demostrar que soy un buen atleta y sacar mi máximo potencial como deportista. Eso es lo que me hace tener razones para estar acá. Todo los amigos, la familia y los recuerdos de la infancia están allá pero ahora estoy haciendo lo que he soñado. Estando en Chile sentía que no podía centrarme», apunta Carlos, que la última vez que estuvo en su país fue en diciembre, antes de regresar a España para correr la San Silvestre Vallecana. EFE

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