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La confianza empresarial nipona empeora por tercer trimestre por altos costes

 03 octubre, 2022

Tokio, 3 oct (EFE).- La confianza empresarial en la evolución de la economía japonesa ha empeorado por tercer trimestre seguido, según los datos publicados hoy por el Banco de Japón (BoJ), debido al encarecimiento de los costes, incentivado por un yen débil.

El último informe de coyuntura económica trimestral del banco central japonés, conocido como Tankan, mostró este lunes que el índice de confianza entre las grandes empresas manufactureras nacionales se situó en los tres meses hasta septiembre en 8 puntos, uno por debajo de los 9 de la encuesta previa publicada en julio.

Las grandes empresas no manufactureras se mostraron menos pesimistas y su confianza mejoró en el último trimestre una unidad, hasta 14 puntos, frente al mantenimiento previsto anteriormente, ya que la actividad económica se aceleró con el levantamiento de las restricciones adoptadas por la pandemia de covid-19.

Es el tercer empeoramiento consecutivo del indicador en lo que respecta a los grandes conglomerados manufactureros desde el de marzo, que rompió la evolución positiva o al menos la estabilidad que el índice registraba desde junio de 2021, a medida que el sector empresarial nipón se recuperaba del impacto de la crisis sanitaria.

A la persistente incertidumbre por la guerra ruso-ucraniana, el encarecimiento energético, la escasez mundial de suministros, el prolongado bloqueo en China por su política de «cero covid» y la inflación, se suma la debilidad actual del yen, especialmente con respecto al dólar, en niveles mínimos de hace 24 años.

La debilidad de la divisa japonesa, que se movía en el arranque de la sesión bursátil de hoy entre las 144,49 y 144,88 unidades con respecto al billete verde, llevó al Gobierno nipón a intervenir en el mercado comprando yenes para tratar de moderar la depreciación.

Si bien un yen débil favorece las ventas de los exportadores japoneses, también infla los costes de importación de las materias primas y la energía, ya creciente de por sí, reduciendo el margen de beneficio de las empresas, altamente dependientes de estas compras, y forzándolas a repercutir estos incrementos en sus precios.

Si bien la inflación en Japón sigue siendo más modesta que en otros países (subió un 2,8 % en agosto), la inflación mayorista sumó un 9 % y el índice de precios de importación basado en el yen subió un 42,5 % el mes pasado, tras el aumento del 49,1 % de julio.

Según las previsiones del BoJ, se espera que la confianza entre las grandes empresas manufactureras mejore un punto durante el actual trimestre y que la de las no manufactureras empeore tres.

El índice Tankan mide el porcentaje de compañías japonesas que creen que las condiciones de negocio son favorables, menos las que piensan lo contrario, y está considerado como un importante anticipo sobre el crecimiento económico de Japón. EFE

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