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La derrota rusa en Járkov pone en jaque su objetivo en Donetsk

 13 septiembre, 2022

Moscú/Leópolis, 13 sep (EFE).- La liberación por las fuerzas ucranianas de la mayor parte de la región de Járkov y el repliegue de las tropas rusas en lo que supone la mayor derrota en cinco meses, dificulta de sobremanera el objetivo declarado del presidente ruso, Vladímir Putin, de tomar toda la provincia de Donetsk y asegurar el control sobre la de Lugansk.

Las tropas ucranianas han liberado «cientos de ciudades y aldeas» en los 201 días de guerra, dijo el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en esta tercera fase de la invasión rusa, especialmente en la región oriental de Járkov y en el sur.

En la primera provincia Kiev ha recuperado el control de más de 3.000 kilómetros cuadrados en una semana y en la segunda 500 en dos.

MÁS LOCALIDADES LIBERADAS

Según el Estado Mayor General, en las últimas 24 horas Ucrania ha sumado otras 20 localidades a las 40 ya liberadas en Járkov en la última semana, según el gobernador, Oleg Synegubov.

Además, en el norte de la región las tropas de Kiev ya han llegado en «algunas zonas» a la frontera con Rusia, según dijeron este lunes el Servicio Estatal de Fronteras y Synegubov.

El avance ucraniano en Járkov ha sido tal que actualmente queda una franja relativamente pequeña en manos rusas en el lado oriental del río Oskil, según se puede ver en el mapa bélico del propio Ministerio de Defensa de Rusia.

Según la inteligencia británica, que afirma que quedan «bolsas aisladas de resistencia» de tropas rusas en esta franja, el territorio liberado por Ucrania «es al menos dos veces el tamaño del Gran Londres», la capital británica y sus alrededores.

El jefe prorruso de la región de Járkov, Vitali Gánchev, justificó el lunes en la televisión pública la retirada de las tropas de Járkov alegando el número de soldados ucranianos «era ocho veces superior, como mínimo, al de nuestras tropas».

Rusia, que ha calificado el repliegue a Donetsk de «reagrupación» y cuya falta de transparencia y error de cálculo han sido criticados incluso por fieles al Kremlin como el líder checheno, Ramzán Kadírov, ha reaccionado a la mayor derrota sufrida en el terreno desde abril pasado -cuando tuvo que retirar las fuerzas de las regiones de Kiev, Chernígov y Sumi-, con bombardeos.

CRÍTICAS Y RESPUESTA RUSA

Las fuerzas rusas han atacado tres distritos en la ciudad de Járkov, la segunda del país, en unos bombardeos en los que falleció una persona y seis resultaron heridas, de acuerdo con el gobernador.

El portavoz castrense de Rusia, Ígor Konashénkov, sostuvo que la artillería «continúa atestando golpes de alta precisión contra las unidades y las reserva del Ejército ucraniano de Járkov».

La ciudad, a la que han regresado más de un millón de ciudadanos desde el inicio de la guerra y que Rusia nunca logró tomar, se ha quedado sin electricidad y suministro de agua debido a los bombardeos, indicó el alcalde de la ciudad, Ihor Terekhov.

«Gracias a Dios que el Ministerio de Defensa comenzó, por fin, a lanzar ataques contra la infraestructura (ucraniana). Esperemos que, de una vez por todas, todo esto tenga un carácter más firme», afirmó a la prensa rusa el líder de la anexionada península ucraniana de Crimea, Serguéi Axiónov, en otra crítica a Moscú.

Pese al fuerte revés sufrido en Járkov, el jefe del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev, aseguró hoy que Rusia «logrará los objetivos» de la operación militar especial en Ucrania», y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, descartó que sea el momento de sentarse a negociar con Kiev.

Eso sí, según indicó la víspera el Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (GUR), Moscú ha destituido al teniente general del grupo occidental de las Fuerzas Armadas.

El golpe es duro, porque entre las aproximadamente 60 localidades liberadas en la región oriental se encuentra también la ciudad de Izium, que servía de base a las tropas rusas hasta hace poco y cuyo control era vital para Moscú.

Desde allí podía volver a atacar hacia el norte, pero también hacia el sur, dirección en que se encuentran Sloviansk y Kramatorsk, los dos bastiones más importantes de Ucrania en la región de Donetsk, y hacia Bajmut, otro nudo importante.

LA ESTRATEGIA RUSA EN DONETSK EN ENTREDICHO

«La reconquista ucraniana de Izium puso fin a la posibilidad de que Rusia pudiera lograr sus objetivos declarados en la región de Donetsk», señaló hoy el estadounidense Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).

La razón es que las fuerzas rusas, que se han centrado en la ocupación de pequeñas aldeas durante todo el verano, ya no contarían con ningún apoyo para un avance desde el norte.

Desde Izium el Ejército ruso también tenía controladas las localidades que conducen a Lugansk, cuya región había dado por tomada a principios de julio, pero donde ahora el Ejército ucraniano vuelve a recuperar terreno.

«En la región de Lugansk, los militares rusos y sus familias abandonaron la ciudad de Svatove, solo quedaron los soldados de la llamada «milicia popular», señaló el Estado Mayor General hoy.

AVANCES EN LUGANSK Y EL SUR

Según el gobernador de la provincia, Serhiy Gaidai, en Pishchane ondea la bandera ucraniana de nuevo, al igual que en Kuzemivka.

No es mejor el panorama del Ejército ruso en el sur, donde hay otra contraofensiva en marcha y que sirvió de hecho, según el ISW, para despistar al mando de Rusia al hacerle creer que solo habría una grande en este frente, pero no en el este también.

Allí, las Fuerzas Armadas de Kiev han recuperado desde finales de agosto casi 500 kilómetros cuadrados de tierra ocupada, según indicó este lunes la portavoz del Mando Sur, Nataliya Gumenyuk.

Hasta el momento han sido liberadas 13 localidades, entre ellas Vysokopillya, Novovoznesenske, Bilohirka, Sukhyi Stavok y Myrolyubivka, en la región de Jersón, según el mando. EFE

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