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Los bancos de España y Bélgica exploran el valor del arte más allá de cifras

 22 mayo, 2022

Bruselas, 22 may (EFE).- El Banco de España y el Banco de Bélgica reúnen sus colecciones de arte contemporáneo en una exposición en Bruselas que explora el valor intrínseco del arte más allá de su condición de inversión y está cargada de guiños a la labor de estos vigías del sistema financiero.

Bajo el título «(un)common values» – valores (poco) comunes-, el antiguo hall modernista del banco nacional belga acoge desde este sábado obras de más de cuarenta artistas contemporáneos internacionales, sobre todo pictóricas y fotográficas, puestas en común con motivo del cincuenta aniversario del inicio de la colección belga.

La selección echa la vista atrás a cinco décadas de creación en un mundo rápidamente cambiante y ahonda en el papel del arte como reflejo de distintas épocas y generaciones.

«La exposición viene a hablar de los valores comunes, pero no tan comunes, que hay en el mundo del arte y que existen también entre ambas colecciones. La idea ha sido mostrar ese papel del artista en la sociedad actual, que está comprometido con muchísimos temas que nos preocupan a todos», explicó a Efe la conservadora de la colección de arte del Banco de España y comisaria de la muestra, Yolanda Romero.

Buena parte de las obras escogidas vuelcan la mirada sobre la economía, un tema que no solo «preocupa muchísimo a los artistas», sino que es una de las «líneas de fuerza» de la colección del Banco de España, con 240 años de historia.

«Hay piezas que nos hablan de la lucha de los bancos centrales contra la falsificación, de esa idea de mantener la estabilidad, de la confianza», explicó Romero sobre una exposición que discurre entre las antiguas taquillas del banco belga.

Es el caso de «Paix/Prix» («Paz/Precio») de Pol Pierart, que juega con la similitud gráfica de ambas palabras en un lienzo que se torna recordatorio, hoy de plena actualidad, de que sin estabilidad geopolítica la estabilidad de precios es casi una quimera.

En «Contrato», Sara Ramo utiliza recortes del diario Financial Times para rememorar el engaño a muchos consumidores durante la crisis financiera, mientras que «Reflejos en un ojo dorado», de Carlos Aires, evoca al dinero como auténtico dios de nuestros días.

El reflejo de la Transición española, inspirado en los billetes de peseta de la época que retrataban al Rey Juan Carlos o la escritora Rosalía de Castro, plasma Francesc Ruiz en su obra «Marcar», que ha viajado de Madrid a Bruselas junto a «falso_de_época», composición encargada por el Banco de España a Daniel García Andújar, que aborda el arte de la falsificación.

El vínculo financiero y cultural, corporativo y creativo, que emana de las colecciones de los bancos centrales queda patente en una muestra que recoge también obras de Emilio López-Menchero, Rogelio López-Cuenca, Jonathan Monk, Michael Borremans o Candida Höfer.

LABOR DE MECENAZGO

La exposición busca así dar acceso a unas colecciones que son poco conocidas por el público en general y con frecuencia asociadas a una inversión financiera, cuando su primer propósito es en realidad el mecenazgo de artistas y la promoción de la cultura como bien público, según explican las comisarias belga y española.

«El Banco de España desde sus orígenes fue uno de los pioneros en cuanto al concepto de responsabilidad social corporativa, de devolver a la sociedad parte de los beneficios que pueda generar», explica Yolanda Romero, que asegura que la institución «no compra por inversión», sino que adquiere bienes de carácter público como modo de apoyar el arte.

«Si se mira como inversión, es solo en la creación de arte» coincide Anne Bambynek, conservadora del Banco de Bélgica, que celebra que cada vez más apertura para mostrar las obras que normalmente adornan pasillos y salas de reunión, algo que ya hicieron en 2019 en una primera colaboración con el banco central alemán.

También va por esa vía el Banco de España, que abrió recientemente una sala permanente de exposiciones para su colección, que inició hace más de dos siglos con la audaz decisión de encargar a Goya retratos de los responsables de la institución y ya cuenta con unas 4.000 obras, en un 80 % de arte contemporáneo. EFE

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