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La inflación, el fantasma del pasado del que todo el mundo habla en Chile

 08 mayo, 2022

Santiago de Chile, 8 may (EFE).- En el mercado, en el metro, en el ascensor… En Chile no se habla de otra cosa que no sea la inflación, un fenómeno muy habitual en la vecina Argentina del que los chilenos llevaban décadas librándose hasta que la pandemia y la guerra en Ucrania resucitaron fantasmas del pasado.

A José González, dueño de un puesto en una feria ambulante en el capitalino barrio de Ñuñoa, los carteles con el precio de los zapallos italianos no le duran más de tres o cuatro días porque no paran de aumentar y tiene que irlos cambiando.

«Han subido el doble de lo que valían hace unos meses. La gente compra menos y los comerciantes perdemos demasiado producto», aseguró a Efe el comerciante, quien también está «asustado» con la palta (aguacate), imprescindible en la dieta chilena.

«Intento darme varias vueltas por la feria para ver dónde están más baratas las verduras. Me niego a pagar estos precios tan escandalosos», lamentó a Efe la pensionada Magali Espinoza.

UN FENÓMENO TRANSVERSAL

Hasta hace poco, Chile se sentía a salvo de las inflaciones de dos dígitos de otros países latinoamericanos, pero lleva varios meses sumido en una espiral sin parangón desde los años 90, con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que cerró en 2021 en el 7,1 %, su cifra más alta en 14 años.

El IPC registró en abril un alza intermensual del 1,4 % y del 10,5 % en doce meses, su mayor nivel desde 1994.

Los alimentos y los combustibles son los productos que más han subido, algo que afecta de manera «transversal» a todas las clases sociales, lo que implica un mayor impacto social y emocional, especialmente entre los más vulnerables, explicó a Efe Aldo Maradiaga, de la Universidad Diego Portales.

«La inflación es un fenómeno relativamente nuevo para mucha gente. Los niveles de precios se han mantenido estables en los últimos años aunque lo que estamos viendo en Chile es muy parecido a lo que está ocurriendo en Estados Unidos y Europa», añadió Maradiaga.

Según Pablo Peña, de la Universidad Estatal de O’Higgins, el problema de la inflación es «la incertidumbre que genera en los distintos actores económicos, que no saben cuánto van a seguir subiendo los precios y les cuesta mucho tomar decisiones de compra»

«Una inflación de un 2 % no se siente, pero una del 10 % se nota mucho en el presupuesto de los hogares», alertó a Efe.

Los expertos señalan que este pico se debe principalmente a causas externas, como las fallas en las cadenas de suministro provocadas por la pandemia y la subida del los combustibles por la invasión rusa a Ucrania.

Pero también apuntan a algunos factores internos que dispararon el consumo en 2021 y «sobrecalentaron» la economía hasta el punto de que el PIB creció un 11,7 % -su mayor expansión en cuatro décadas-, como las ayudas estatales y los retiros de los fondos de pensiones.

DE ALLENDE A LA GRAN RECESIÓN

Para frenar la subida de precios, el Banco Central aceleró en los últimos meses el retiro del estímulo monetario que implantó en los peores momentos de la pandemia, subiendo los tipos de interés del mínimo histórico del 0,5 % a un 8,25 %.

El Gobierno del progresista Gabriel Boric también ha puesto en marcha una serie de medidas para contener el precio de los combustibles y compensar a los hogares más vulnerables por la subida de la canasta básica.

Pese a no ser un fenómeno habitual de los últimos tiempos, la inflación no es nueva en Chile.

Peña indicó que el primer episodio se dio «después de la Guerra del Pacífico (1879-1884) cuando el Gobierno se endeudó para financiar el conflicto» y que no fue «hasta finales del Gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994) y principios de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000) que se convirtió en un fenómeno controlable».

«Hacia finales de los 2000 hubo un momento muy específico que coincidió con la Gran Recesión, pero fue un pico de un año y luego volvió a su nivel estable de los 90», agregó Maradiaga.

El momento más crítico, sin embargo, fue durante el Gobierno de Salvador Allende (1970-1973), «cuando la inflación alcanzó el 600 % y fue uno de los motivos que propiciaron el golpe de Estado», señaló a Efe Joseph Ramos, de la Universidad de Chile.

Los expertos advierten que el malestar social que genera la inflación se explica principalmente porque los sueldos no crecen a la misma velocidad: el Índice Nominal de Remuneraciones en Chile disminuyó en marzo un 1,8 %.

Como recordó a Efe Héctor Espinoza, otro cliente de la feria de Ñuñoa, «los precios suben por el ascensor y los sueldos por la escalera». EFE

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