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Boric afirma que los camioneros no querían dialogar y confirma querellas

 28 abril, 2022

Santiago de Chile, 28 abr (EFE).- El presidente de Chile, Gabriel Boric, aseguró este miércoles, en el palacio presidencial en Santiago, que quienes esta semana bloquearon diversas carreteras en el país no tenían ni siquiera voluntad de dialogar.

Además, anunció que el Gobierno presentará querellas respaldadas por la Ley de Seguridad Interior del Estado contra los camioneros que incumplieron el plazo fijado desde el Palacio de La Moneda para levantar el bloqueo iniciado el lunes.

«Siempre hemos dicho que vamos a hacer valer la ley. Cuando se cortan de manera coordinada rutas a lo largo y ancho de todo Chile, en donde se impide el paso de vehículos de emergencia, a enfermos y a la ciudadanía en general, el gobierno no puede ser impávido ni quedarse de brazos cruzados», argumentó.

En este sentido, en el Ministerio del Interior se han interpuesto ya nueve acciones legales contra los responsables de cortar las principales carreteras en ocho ciudades chilenas en el marco de una movilización nacional convocada primero por las redes sociales y después por una asociación de pequeños transportistas en contra de la inseguridad en la zona sur.

«Quienes cortaron rutas ayer habían decidido ni siquiera ser parte de las conversaciones (…) Yo como jefe de Estado no puedo permitir que se impida el libre tránsito a los habitantes de nuestro país», agregó Boric, desde el palacio presidencial en Santiago.

Se trata de la primera movilización del mandato presidencial del progresista Gabriel Boric, quien asumió el poder el pasado 11 de marzo.

CONFLICTO EN LA ARAUCANÍA

El paro parcial de transportistas se produce tras un incremento de los ataques radicales en la llamada «macrozona sur», donde la semana pasada un conductor recibió un disparo en la cabeza y se encuentra en estado grave.

«Sobre el conflicto que existe latente en La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, estamos ocupados y preocupados. Sabemos que es un conflicto histórico que excede el momento actual, y la inaceptable violencia es consecuencia de un problema político e histórico no resuelto», insistió Boric.

«Como Gobierno haremos el mayor esfuerzo por abordarlo desde todas sus dimensiones, de orden público por cierto, la propiedad de la tierra, el derecho de que exista un pueblo, la lengua, la economía, entre otros factores», agregó.

La violencia en La Araucanía y otras zonas del sur de Chile se han intensificado en las últimas semanas en el marco de un conflicto enquistado que le ha costado la vida tanto a comuneros mapuches como a policías, y donde los ataques incendiarios a maquinaria y predios se producen casi de manera diaria.

Además de mayor seguridad en la ruta, los camioneros, que reciben subsidios fiscales, también exigen una regulación para controlar el precio de los combustibles, en alza desde hace meses por la crisis económica y la influencia de la invasión rusa de Ucrania.

Los camioneros, un colectivo de gran poder e influencia política en Chile desde tiempos de la dictadura, cuando se abandonó el transporte ferroviario, protagonizaron una masiva movilización en febrero pasado previo a la investidura de Boric, en protesta por la inmigración e inseguridad en la frontera norte.

Entonces, los transportistas atribuyeron a los cientos de migrantes que ingresan desde hace más de un año de forma irregular a través del altiplano boliviano el incremento de la inseguridad en las ciudades norteñas de Arica e Iquique. EFE

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