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Antivacunas responden con violencia a un operativo de desalojo en Nueva Zelanda

 02 marzo, 2022

Sídney (Australia), 2 mar (EFE).- Decenas de activistas antivacunas arrojaron este miércoles piedras y otros objetos en enfrentamientos violentos con la Policía neozelandesa, al tiempo que prendieron fuego a sus tiendas de campaña, al inicio de un operativo para poner fin a 23 días de protestas en las afueras del Parlamento de Wellington.

Las fotografías y vídeos que circularon en las redes sociales y los medios neozelandeses muestran a varios manifestantes encendiendo fogatas con diversos objetos en las calles, mientras que otros, según Radio New Zealand, lanzaron contra las autoridades balones de gas, ladrillos y adoquines.

A raíz de estos enfrentamientos, en los que la Policía usó gas pimienta, cañones de agua y disparó balas de goma, fueron detenidos 65 manifestantes por invasión a la propiedad, daño deliberado y posesión de armas restringidas.

El operativo policial, que continúa esta noche, se saldó también con tres policías heridos leves y la incautación de 50 vehículos, mientras que otros 30 salieron de la zona de las protestas de manera voluntaria, de acuerdo a la Policía.

La tensión aumentó hoy después del despliegue desde el amanecer de cientos de agentes antidisturbios para el desalojo, lo que motivó a muchos de los manifestantes a resistir con extintores de fuego, proyectiles de pintura, rastrillos y otros utensilios caseros contra los agentes.

Los manifestantes también usaron un puntero láser contra un helicóptero de las autoridades que sobrevolaba la zona.

«Era una ocupación ilegal, han tenido una conducta hostil, violenta y agresiva durante la ocupación y hoy ha culminado con la ocupación irrespetuosa de las instalaciones del Parlamento», dijo la primera ministra neozelandea, Jacinda Ardern, en rueda de prensa en Wellington.

Los grupos antivacunas, que se inspiran en el movimiento canadiense «caravana por la libertad» y contrarios a la inmunización obligatoria, ocuparon desde el 8 febrero las inmediaciones del Parlamento principalmente en protesta por las medidas impuestas contra la pandemia.

Al inicio de las protestas había unos 3.000 manifestantes, aunque ahora rondan los 300, quienes, según dijo hoy en rueda de prensa en Wellington el comisionado de la Policía neozelandesa, Andrew Coster, están más interesados en «la confrontación» que en sus reivindicaciones.

Nueva Zelanda, cuyo Gobierno implementó una de las estrategias contra la covid-19 más estrictas del mundo con confinamientos al detectarse pocos casos y un estricto cierre de fronteras que continúa parcialmente, acumula unas 100.500 infecciones y 56 fallecidos desde el inicio de la pandemia.

Mientras, la campaña de vacunación ha logrado completarse al 95 % de la población diana.

Este miércoles se confirmaron más de 19.500 nuevos casos de covid-19 en el país, donde se calcula que el pico de contagios causados por la irrupción de la variante ómicron se alcanzará este mes.

El Gobierno de Ardern comenzó este lunes la reapertura de fronteras internacionales pero restringidas solo a neozelandeses y residentes; y espera completar la reapertura por fases en octubre para todo el mundo con visado. EFE

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