Imagen logo de la OPI

Toros de Rancho Seco y de Hermosillo destacan en la Plaza México

 14 febrero, 2022

México, 14 feb (EFE).- La sexta corrida de la Feria del Aniversario 75-76 de la Plaza México finalizó con dos orejas para Diego Sánchez, una para Gerardo Adame y otra para Gerardo Rivera.

Los toros de Rancho Seco bien presentados y encastados. Se registró menos de un cuarto de entrada.

Se celebró el cien aniversario del hierro de Rancho Seco en la Monumental de México con una vuelta al ruedo al finalizar el paseíllo encabezado por el ganadero.

Tras el homenaje fue devuelto el primer toro por caerse dos veces y desplomarse otra.

Este arranque de corrida quedó en anécdota ante el buen juego de cinco de los seis toros que sucedieron al toro devuelto.

Destacó por encima de todos el que salió de toriles en su sustitución. De nombre Aniversario bien presentado, en su peso, venció a una firme puya derribando tras duro encuentro a caballo y picador. Exigió a los banderilleros y ya en la muleta la casta demostró estar acompañada de nobleza.

La Faena de Juan Fernando a Aniversario fue siempre en paralelo. Aun así, aquello que el matador no era capaz de lograr, profundidad y recorrido, lo realizaba el astado sobrado de bravura.

Mató Fernando de estocada trasera y recibió pitos cuando saludó más allá del tercio. Aplausos al arrastre para el de Rancho Seco que incomprensiblemente no lo recibió lento. Situación que sí sucedió con otros de la tarde.

No fue un buen día en el palco que tomó decisiones desacertadas, como la de no otorgarle la oreja a José María Hermosillo tras su importante faena al que cerraba plaza.

Sí bien es cierto que pinchó en el primer intento, lo cierto es que la faena ante un encastado de embestida violenta ha sido lo mejor de la Feria del Aniversario 75-76, especialmente dos tandas de naturales muy cruzados, cargando la suerte, logrando templar la furia del astado.

Volvió el vértigo a La México de la mano de Hermosillo. Tras tocar hueso ejecutó una estocada en el sitio. La labor de José María Hermosillo fue de mayor mérito que las sí premiadas con una oreja de Gerardo Adame y Gerardo Rivera.

Adame con un toro muy noble estuvo atropellado y sin ninguna quietud. Una estocada desprendida pero eficaz precedió al trofeo. Algo mejor estuvo Rivera: sí ligó con la zapatilla plantada pero fue tan solo una tanda, pues la falta de sitio provocó que el encastado toro le comiera los terrenos y acabará por desbordarle.

Gustó a los presentes su valor nervioso. Una oreja para Rivera tras una fea estocada trasera. La puerta grande de Diego Sánchez no contó con argumentos suficientes aunque sí dejó momentos destacables como fue un quite de chicuelinas muy ajustadas.

Con la muleta realizó una primera tanda interesante pese a estar falta de un paso adelante, ayudó la fijeza del toro, pero la casta sancionó la falta de sitio según avanzó la faena.

Sánchez dejó buena tanda con la izquierda y gustaron muchos tres circulares con pausa. La estocada fue casi entera pero fulminante. A pesar de su toreo con la pierna contraria escondida e ir de más a menos en la lidia obtuvo las dos orejas.

El único manso de la corrida tocó en suerte Juan Luis Silis. Silis contra toriles le exigió y dejó ver que también tomaba la muleta con emoción y peligro. Buena tarde de toros en La México. EFE

bi/ga