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«La noche más oscura», cuando el noir va más allá de resolver un crimen

 01 noviembre, 2021

Madrid, 01 nov (EFE).- Aunque hace más de 15 años que Hakan Nesser escribió «La noche más oscura», la primera de las siete entregadas que tiene de su detective Barbarotti, el escritor sueco sigue prendado de este «hermano pequeño» con el que comparte su manera de resolver crímenes y dar respuesta a preguntas universales.

Así lo reconoce Nesser (Suecia, 1950) en una entrevista telemática con Efe con motivo de la publicación en España (Destino) de esta novela que tiene de trasfondo cuestiones como «¿Por qué estamos aquí?, ¿por qué cometemos actos horrorosos?, ¿qué es el bien y el mal? o ¿podría cualquier persona cometer un crimen?».

Interrogantes habituales en el género «noir» que Nesser traslada a una trama en la que sus personajes podrían ser nuestro vecinos, incluso familiares, porque en «La noche más oscura» la familia formada por el matrimonio de jubilados Karl-Erik y Rosemarie será la que sufra la desaparición de dos miembros de su familia.

Un hecho que tendrá que resolver Barbarotti, un detective reflexivo mitad sueco mitad italiano, que protagoniza una trama alejada de las novelas negras en las que impera la violencia y la sangre.

«Pero yo no quería hacer eso, siempre estoy pensando en escribir dramas familiares, protagonizados por gente corriente que se encuentra en una situación que les lleva a cometer crímenes. Mi libro no contribuye a la normalización de la violencia porque no me enzarzo en una descripción violenta; soy un fiel creedor de que la violencia debe estar entre lineas y de que hay que aportar una atmósfera más que una descripción detalla», explica el autor.

Y es que, según añade, cuando se lee una novela negra, donde se producen asesinatos que «no podemos comprender», el escritor tiene que conseguir que el lector se pueda «identificar» con todos los personajes, «incluso con el asesino» porque tiene que haber algo de su psicología que «compartamos».

«Me interesa mucho -agrega- abordar el tema de si todas las personas pueden cometer un crimen».

Convencido de que Barbarotti se apareció en su mente como un «sueño», Nesser no duda en afirmar que «hay algo» del comisario Montalbano de Camilleri en él, aunque en este personaje lo que hay es mucho del propio autor: «Es un buen tío, como un hermano menor que se plantea continuamente las preguntas sobre la vida, que tiene un actitud filosófica sobre la vida, me iría feliz con él de vacaciones y nos parecemos mucho».

Sobre estas similitudes, Nesser reconoce que ambos, pese a no ser personas religiosas, sí que son «creyentes», y por eso en esta serie Barbarotti llega a decir que la religión «no fue inventada por Dios sino por el diablo».

Lo dice porque, según afirma el padre de la criatura, «la religión ha causado muchas desgracias y Barbarotti tiene la sensación de que Dios no está muy contento en cómo se ha llevado la religión en el mundo».

«Eso es parte del encanto de Barbarotti, tiene una relación con Dios como yo, que creo que hay alguien ahí arriba que nos cuida y nos quiere».

Autor también de otra saga de diez entregas en la que el personaje es el comisario Van Veeteren (en España no se han publicado más que dos), Nesser explica que con Barbarotti quiere llegar a este número.

«Tengo espacio para escribir diez libros más si tengo vida, porque ya tengo 71 años. Es mi idea porque se daría una simetría preciosa, diez entregas de Van Veeteren y diez de Barbarotti, que, si sumamos una novela recién publicada en Suecia en la que se encuentran los dos anterior, nos da ese número precioso y sagrado que es el de 21», adelanta entre risas.

Pero hasta que llegue ese momento, en España por el momento, y a la espera de que el año que viene Destino publique la segunda entrega, «La raíz del mal», solo contamos con «La noche más oscura», un «thriller» que va más allá de la necesidad de resolver un crimen.

Pilar Martín, EFE.