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La nueva Plaza de España propondrá un paseo por el Madrid del siglo XVIII

 31 octubre, 2021

Madrid, 31 oct (EFE).- Un itinerario cultural entre el Templo de Debod y el Palacio Real integrará los restos arqueológicos aparecidos en las obras de remodelación de la Plaza de España y permitirá aproximarse a las grandes transformaciones urbanas impulsadas por el arquitecto Francesco Sabatini en la ciudad de Madrid en el siglo XVIII.

Los visitantes podrán acercarse a la historia de la ciudad y conocer el gran valor patrimonial de Madrid a través de este recorrido cultural que integrará los contrafuertes de la calle Bailén, la planta baja y el sótano del Palacio de Godoy y los restos del muro del camino de ronda del Cuartel de San Gil.

Todos estos hallazgos arqueológicos se descubrieron durante los trabajos de reforma de la Plaza de España, que comenzaron en 2019 durante el gobierno de la alcaldesa Manuela Carmena y cuya finalización está prevista este año.

El presupuesto global de la nueva Plaza de España asciende a 74,4 millones de euros, dado que la aparición de los restos arqueológicos en las calles Bailén y Ferraz supuso un aumento de 12,4 millones de euros.

Los primeros restos salieron a la luz en agosto de 2019 y supusieron el comienzo de un trabajo de coordinación entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid para proceder a la excavación, limpieza e interpretación de las piezas encontradas por parte de un equipo de arqueólogos.

Durante las excavaciones, aparecieron restos de la demolición de tres edificios construidos por Sabatini en el siglo XVIII.

A finales de agosto 2020, se encontraron la planta baja y los sótanos del Palacio de Godoy y los contrafuertes de la calle Bailén, aparecidos bajo los límites de los Jardines de Sabatini.

Y a finales de 2020 fueron hallados varios muros de planta semicircular conformados por arcos de medio punto que se corresponden con parte del camino de ronda del Cuartel de San Gil, en la zona del túnel próximo a la calle Ferraz.

El Consistorio propuso la creación de un itinerario arqueológico integrado en el proyecto de remodelación de este espacio que ponga en valor los hallazgos, una iniciativa que obtuvo el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio y de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid.

EL MURO DEL CAMINO DE RONDA DEL CUARTEL DE SAN GIL

Dentro del itinerario arqueológico, se podrá contemplar el muro de contención construido para conformar la plataforma horizontal sobre la que Sabatini construyó el Cuartel de San Gil, que ocupaba el espacio de la actual Plaza de España y que fue completamente demolido en 1908.

Estos restos, con una altura de aproximadamente cuatro metros, fueron hallados durante la excavación bajo la losa del túnel de Ferraz, al final de la calle Ventura Rodríguez.

Al encontrarse a mayor profundidad bajo la losa ya construida del túnel, su conservación in situ no es posible, por lo que han sido trasladados por partes para ser reubicados en superficie en el espacio más próximo al lugar en el que fueron encontrados.

Allí se están restaurando, se consolidarán en su posición final y se incorporará en el pavimento un mapa en relieve que describirá la situación original de los restos y explicará su traslado.

EL PALACIO DE GODOY

La ruta cultural permitirá contemplar la planta baja y el sótano de un tercio del Palacio de los Secretarios de Estado, más conocido como Palacio de Godoy, que fue demolido en parte en los años treinta del siglo XX. Estas plantas inferiores habían permanecido enterradas bajo el pavimento de la calle Bailén.

Tras su limpieza y consolidación, se está construyendo una cubierta de estructura metálica para proteger los restos de los agentes atmosféricos.

La intervención se completa con la construcción de una pasarela, elevada 15 centímetros sobre el pavimento existente de los restos arqueológicos, para permitir las visitas de público y evitar cualquier deterioro al pavimento original.

Junto a los restos del Palacio de Godoy, se instalará un centro de interpretación de la cornisa monumental de Madrid.

El conjunto será integrado en el paisaje a través de la forma curva de la cubierta, que se plantará con vegetación y articulará los distintos niveles del espacio público de forma totalmente accesible.

En esta cubierta se abrirán dos puntos de observación para poder contemplar los hallazgos desde la calle Bailén, así como lucernarios para garantizar una iluminación cenital controlada.

Además, se incorporará en el pavimento un mapa en relieve que explique el significado de los restos y su inserción en la calle Bailén.

LOS CONTRAFUERTES DE LA CALLE BAILÉN

Estos contrafuertes aparecieron a raíz de la construcción de la pantalla oeste de uno de los túneles que se construyen en la calle Bailén.

Forman parte del muro de contención que conformaba la plataforma sobre la que se construyó el edificio de las Caballerizas Reales demolido en los años treinta del siglo XX para dar lugar a los actuales Jardines de Sabatini.

Para su contemplación, una vez restaurados, se construirá un forjado apoyado en la pantalla del túnel que proteja los contrafuertes de los agentes atmosféricos y permita dar continuidad al itinerario peatonal de la calle Bailén.

Asimismo, se instalará alumbrado en el interior del espacio habilitado para ser visitable, aunque sus reducidas dimensiones, de 77,5 metros cuadrados, y su acceso mediante una escalera vertical descartan que pueda estar abierto al público en general.

A pesar de ello, los ciudadanos que paseen por la calle Bailén podrán observar los restos gracias a la incorporación de un punto de observación de 45 centímetros de altura que formará parte del mobiliario urbano.

La puesta en valor de estos hallazgos se completará con la incorporación en el pavimento de una banda metálica que se corresponderá con la proyección de los contrafuertes y contará con una leyenda explicativa del origen y finalidad de estos elementos constructivos. También se incluirán en el pavimento sendos mapas en relieve que describan la situación urbana en 1821 y 2021.

Ximena Hessling, EFE.