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Líder de Hizbulá acusa a partido cristiano de querer iniciar una guerra civil

 19 octubre, 2021

Beirut, 19 oct (EFE).-El jefe del movimiento proiraní libanés Hezbolá, Hasán Nasralá, afirmó este lunes que cuenta con «100.000 combatientes armados y entrenados» y advirtió al partido cristiano de las Fuerzas Libanesas (FL) que no intente arrastrarlo a «una guerra civil».

En un discurso televisado, el secretario general del partido chiita Hezbolá acusó a la formación cristiana de haber abierto fuego el jueves contra sus simpatizantes y los de su aliado, el movimiento chiita Amal, con un saldo de siete muertos, y de armarse y querer provocar una «guerra civil».

«Revelo por primera vez esta cifra: tenemos a 100.000 combatientes, entrenados y armados», declaró Nasralá, en sus primeras declaraciones tras los incidentes de la semana pasada en Beirut.

El líder de Hezbolá precisó que lo anunciaba «para prevenir una guerra y no para amenazar con una guerra civil».

Hezbolá y Amal convocaron para el jueves pasado una manifestación frente al Palacio de Justicia de Beirut para exigir el reemplazo del juez Tareq Bitar, encargado de la investigación de la explosión en el puerto de la capital en agosto de 2020, que causó más de 200 muertos.

Las dos formaciones chiitas acusan a las Fuerzas Libanesas de haber desplegado francotiradores en los tejados de los barrios cristianos de los alrededores y de haber abierto fuego.

El jefe de las FL, Samir Geagea, lo desmintió y afirmó el viernes que los habitantes del barrio de Ain el-Remmaneh se habían «defendido» frente a los «milicianos de Hezbolá que intentaron entrar en sus casas».

Las circunstancias exactas de estos fuertes disturbios siguen siendo confusas.

– «Una mina que puede explotar» –

Los incidentes del jueves alimentaron el temor de un nuevo conflicto civil en Líbano.

«Esta mina que desactivamos el jueves puede volver a explotar en cualquier momento y en cualquier región», advirtió Nasralá.

Ese episodio acentuó la tensión política en un país inmerso en una profunda crisis económica y en el que genera gran polémica la investigación de la devastadora explosión en el puerto.

Hezbolá había pedido que se apartara de la investigación al juez Tareq Bitar, pero esta vez Nasralá se mostró más prudente.

Se limitó a decir que la investigación era «selectiva» y que «se dirigía políticamente contra nuestros aliados y amigos».

Hezbolá es la única formación en Líbano que consiguió conservar legalmente sus armas después del final de la guerra civil (1975-1990), en nombre de la «resistencia» contra Israel.

En cambio, las FL abandonaron las armas cuando concluyó la guerra civil y se convirtieron en un partido político tradicional, a pesar de que su líder fue el único de los señores de la guerra encarcelado durante 11 años. EFE.