Hernández dice que uso de testimonios falsos en Nueva York es indignante

25 de marzo de 2021
Hernández dice que uso de testimonios falsos en Nueva York es indignante

Tegucigalpa, 25 mar (EFE).- El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo este miércoles que en el juicio que se ha ventilado en los últimos días en Nueva York, en el que de nuevo lo han involucrado con el narcotráfico, con “la repetición de testimonios evidentemente falsos”, es algo “indignante”.
“Antes de comenzar, debemos dejar clara una distinción importante. En el reciente juicio en Nueva York, el Gobierno de Honduras no tiene ningún interés, ni ninguna opinión con respecto a los participantes o al resultado”, dijo Hernández en una declaración a la prensa en la Casa Presidencial, en Tegucigalpa, sin permitir preguntas de los periodistas.
Sin embargo, añadió, “lo que es un asunto aparte, es el uso en Nueva York de testimonios falsos que atacaron deshonestamente a Honduras, que atacaron a sus instituciones y funcionarios públicos, y que falsificaron la historia. El uso y la repetición de testimonios evidentemente falsos, de mentiras evidentes, es indignante. Francamente, es muy ofensivo y repudiable”.
El miércoles, un tribunal de Nueva York encontró culpable de tráfico de cocaína a Geovanny Fuentes Ramírez, un narcotraficante al que el Gobierno de EE.UU. considera “socio” de Hernández, quien cada vez está más acorralado por la Justicia estadounidense.
Hernández ha rechazado todas las acusaciones que le han hecho en EE.UU. narcotraficantes hondureños que enfrentan juicios en Nueva York, algunos de ellos ya condenados y otros esperando sentencia.
El mandatario enfatizó que se está viendo “cómo los titulares se conforman con la repetición de lo que no son sólo mentiras, sino que son mentiras evidentes”.
GRABACIONES SECRETAS PRESENTADAS POR LA DEA EN UN JUICIO
El mandatario dijo tener una “información importante” y que “ya no es posible negar o dudar que los narcos están dando falsos testimonios, porque la verdad está documentada en forma de grabaciones secretas (al menos dos) y fueron presentadas por la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos) en un juicio”.
“En 2013, la DEA tenía un infiltrado que estaba en las reuniones de los narcos en Honduras. El año es significativo: recuérdese que 2013 es, según sus falsos testimonios, cuando los narcos afirman que tenían todo arreglado conmigo, supuestamente a su medida, ya que me estaba postulando a la Presidencia de Honduras”, añadió.
Pero según su relato, “eso es una mentira evidente” y hay pruebas; tenemos las transcripciones y estos son documentos del Gobierno de los Estados Unidos. Lo que las grabaciones de audio revelan, es que los falsos testimonios son eso, mentiras premeditadas”, recalcó el presidente.
Según lo expresado por Hernández, la primera grabación es del 7 de noviembre de 2013, a pocos días de las elecciones generales de 24 de noviembre, en las que fue electo presidente.
Para entonces, “los narcos ya habían visto que yo había impulsado la extradición, a pesar de todos sus intentos por detenerla. Había impulsado la extinción de dominio para confiscar los bienes de los delincuentes, y esa ley acababa de ser utilizada para confiscar los bienes de los Cachiros, en septiembre de ese mismo año”.
Además, los narcotraficantes, indicó el presidente, vieron que él ya había creado la Policía Militar, lo que significaba que su control sobre la Policía Nacional no les daría la impunidad a la que se habían acostumbrado.
Hernández dijo que en la reunión del 7 de noviembre participaron, según el audio grabado, Devis Leonel Rivera Maradiaga, “el Cachiro”; Carlos Arnoldo Lobo, el “Negro Lobo”; Héctor Emilio Fernández Rosa, “Don H”, y “Yankel Rosenthal”, todos ellos presos en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico.
NARCOTRAFICANTES SE SINTIERON DERROTADOS CON HERNÁNDEZ
Según el presidente, en noviembre de 2013, los narcotraficantes estaban preocupados si él ganaba las elecciones, lo que sería para ellos “una catástrofe”.
Luego trascendió, según las grabaciones a las que se refirió Hernández, que unos sicarios mexicanos podrían matarlo, en una acción en la que pudieron morir unas 100 personas.
El 3 de diciembre de 2013, añadió Hernández, cuando los narcotraficantes ya sabían que había sido electo presidente, dijeron que “ahora sí nos va a derrotar”.
“Comprendieron que conmigo se acabó el juego. Y por supuesto que lo sabían, porque yo jamás negociaría con ellos, si quisieran un acuerdo tendrían que buscarlo en otra parte, tal vez en Estados Unidos”, subrayó.
Pero ahora, varios después, “los Cachiros quieren pactar con los fiscales” de Estados Unidos “para tratar de salvarse y vengarse, por lo que inventan una versión ficticia, mentiras absolutas, testimonios penalmente falsos, ilegales, donde dicen lo contrario de la realidad”.
Hernández considera que “es ofensivo lo que sale de Nueva York”, además de “indignante, perverso, ver que los testimonios obviamente falsos de los narcos son tratados como santa palabra”.
“Es extraño que la oficina de Nueva York, que se supone que debe impedir los testimonios falsos, esté demasiado ocupada para investigar y descubrir que están utilizando testimonios falsos, o que por alguna otra razón aún no se haya dado cuenta, pero al fin y al cabo, esto no va a ir a ninguna parte. Es todo perverso y ofensivo. Pero no va a ir a ninguna parte”, expresó el mandatario.
También reiteró que seguirá trabajando con Estados Unidos y otros aliados en la lucha contra el narcotráfico, que han permitido reducir en un 95 % el tráfico de drogas en su país, pero que si se protegiera a los narcotraficantes, esa alianza podría terminar.
“Estados Unidos es un Gobierno aliado, socio nuestro, con el que hemos trabajado muy estrechamente y que ha dado resultados extraordinarios. Y continuaré con esa alianza hasta el 27 de enero de 2022, cuando deje el cargo, y un nuevo presidente asuma el poder”, acotó. EFE
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