Gas Natural construirá 4,000 kilómetros de redes en México

4 de agosto de 2016
Gas Natural construirá 4,000 kilómetros de redes en México

Gas Natural Fenosa (GNF) prevé invertir unos 160 millones de euros en México para construir más de 4,000 kilómetros de nuevas redes de distribución de gas hasta el año 2020, para lo que espera crecer más de un 10% cada año, al amparo de la política de gasificación emprendida por el país.

En la actualidad, la empresa presidida por Salvador Gabarró es el principal operador de distribución de gas de México, con un 60% de cuota. Dispone de una red de tuberías de gas de 20,436 kilómetros, repartida por 11 estados, que le permite prestar servicio en alrededor de 1.6 millones de puntos de suministro.

El resultado bruto de explotación (ebitda) de esta área de negocio de distribución de gas -también cuenta con generación eléctrica- fue de 163 millones de euros durante el ejercicio de 2015.

Los planes de crecimiento de GNF hasta el final de la década, englobado en el Plan Estratégico, contemplan invertir más de 3,000 millones de pesos -alrededor de 160 millones de euros- en nuevas redes de gas y crecer a un ritmo mínimo de dos dígitos, focalizándose en Ciudad de México y en el Bajío. Considera que el mercado potencial asciende a 3.7 millones de puntos de suministro.

Durante el último año ha construido alrededor de 1,000 nuevos kilómetros de redes y su número de puntos de suministro se ha incrementado en 112,000.

Sus planes para aumentar la penetración del gas incluyen usarlo como combustible de automoción. Así, está destinando 1,6 millones para financiar a un tipo preferente la conversión de los motores de los primeros 1,000 taxis en Monterrey.

Las inversiones de GNF en distribución de gas en América Latina fueron de 275 millones en 2015, incluyendo Argentina, Brasil, Colombia y México.

Fitch revisa el ‘rating’

Por otro lado, Fitch ha revisado la perspectiva de la compañía de “estable” a “negativa”, porque considera que su apalancamiento será mayor de lo que prevé este año y el siguiente, junto con un menor flujo de caja. Sin embargo, mantiene el rating a largo plazo en BBB+. La semana pasada, Moody’s ratificó sus propias calificaciones.