Francia privatizará su monopolio de lotería para invertir en innovación

15 septiembre, 2019
Francia privatizará su monopolio de lotería para invertir en innovación

París, 15 sep (EFE).- Francia prepara la privatización de su monopolio de loterías FDJ, un negocio de oro pero cuya propiedad no es estratégica para el Gobierno, que pretende dedicar los 1.000 millones de euros que puede obtener a un fondo para su política de innovación e industrial.

El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, anunció recientemente su intención de que la operación se lleve a cabo antes de que termine el mes de noviembre, y que habrá incitaciones para que participen los particulares y los empleados, que podrían beneficiarse de un descuento en el precio de suscripción.

La participación del Estado se reducirá al 20 %, cuando actualmente es del 72 %, ya que la Unión de Heridos de la Cara y de la Cabeza (asociación de veteranos de la Primera Guerra Mundial) tiene un 9,2 %, los asalariados un 5 % y el resto otros socios minoritarios.

El argumento de Le Maire para ceder la mayoría del capital es que “el papel del Estado no es ocuparse de los juegos de azar”. Pero al mismo tiempo explica que conservar una porción minoritaria es una forma de seguir supervisando el juego, en particular por el riesgo de la adicción. Por eso se creará una autoridad de regulación.

Las principales reticencias manifestadas durante la tramitación parlamentaria de la llamada ley PACTE, adoptada en abril, que abre la puerta a esta y otras privatizaciones no fueron por la ludopatía, sino por el riesgo de perder la gallina de los huevos de oro.

El pasado año, los 25 millones de jugadores que acudieron a alguno de los 30.000 puntos de venta de FDJ o apostaron en línea dejaron en sus cajas 15.800 millones de euros, de los cuales 3.500 millones fueron a parar a las arcas públicas en forma de impuestos.

Esa contribución a las finanzas públicas se debe mantener con la privatización. Lo que sí disminuirá, en relación con la caída de la participación pública, son los dividendos para el Estado, unos 94 millones de euros a cuenta de 2018.

El dinero obtenido por la venta de las acciones de FDJ pasarán al Fondo para la Innovación y la Industria creado en enero del pasado año por el Gobierno, que quiere dotarlo con 10.000 millones de euros con el objetivo de “apoyar empresas innovadoras con dificultades para financiarse”, según la diputada del partido gubernamental Marie Lebec.

Le Maire, que se ha fijado objetivos de reducción de la deuda pública, no ha querido escuchar consejos de economistas como Mathieu Plane, del Observatorio Francés de Coyunturas Económicas (OFCE), quien apuntó que con los bajísimos tipos con los que se financia el Estado francés actualmente saldría más a cuenta ir a buscar esos 10.000 millones de euros a los mercados.

Un argumento que es también válido para otra privatización mucho más polémica, la de Aeropuertos de París (ADP), que se encuentra congelada en espera de ver si la oposición consigue reunir las firmas suficientes para someter la cuestión a referéndum.

FDJ tiene su origen en la creación en 1933 de la Lotería Nacional sobre la base de un juego que se había popularizado años antes en beneficio de los heridos de la Primera Guerra Mundial.

Por eso, inicialmente los beneficios se dedicaban a los antiguos combatientes, pero también a las víctimas de calamidades agrícolas en una Francia que en aquel momento seguía siendo un país mayoritariamente rural.

Su popularidad fue aumentando con los años y el Gobierno decidió cambiar la estructura con la constitución en 1979 de la Sociedad de la Lotería Nacional y del Loto Nacional (SLNLN), en la que el Estado disponía del 51 %, un porcentaje que subió diez años después al 72 %, la participación que se ha mantenido hasta ahora.

En 1991, al inicio de una década en la que proliferaron ese tipo de juegos, pasó a llamarse La Française des Jeux, un nombre que ha quedado desde 2004 en las iniciales FDJ.

Desde entonces, la compañía ha afrontado la apertura a la competencia en 2010 de los juegos de azar en línea para las apuestas deportivas, las quinielas hípicas o el póquer, y ha lanzado desde 2015 un proyecto estratégico para la digitalización completa de su funcionamiento interno, pero también de sus productos y servicios. EFE

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