Francia alerta de degradación epidémica, pero quiere evitar el confinamiento

12 de septiembre de 2020
Francia alerta de degradación epidémica, pero quiere evitar el confinamiento

París, 12 sep (EFE).- Francia quiere evitar a toda costa un nuevo confinamiento generalizado de la población y, para ello, el Gobierno ha manifestado a la población su preocupación por la degradación de la situación sanitaria, que pretende atajar con civismo, una mejora de los sistemas de diagnóstico del coronavirus y una reducción del periodo de cuarentena a siete días para facilitar así el cumplimiento estricto del aislamiento.

“El virus circula cada vez más en Francia. El nivel de incidencia ha subido a 72 casos por 100.000 personas frente a las 57 de hace una semana. Por primera vez desde hace muchas semanas, constatamos un aumento sensible de personas hospitalizadas”, dijo el primer ministro francés, Jean Castex, en una rueda de prensa tras una reunión del Consejo de Defensa.

El encuentro -presidido este viernes por el jefe del Estado francés, Emmanuel Macron- tenía como objetivo estudiar nuevas medidas tras producirse una “degradación” de la situación sanitaria, cuando el número de contagios diarios roza los 8.000 desde hace una semana y han subido los ingresos hospitalarios.

Y hoy las cifras son aún más elevadas: las autoridades sanitarias notificaron este viernes 9.406 nuevos casos de coronavirus en veinticuatro horas, con lo que el número de contagios por la pandemia en Francia asciende a 363.350 y los fallecidos a 30.893, cuarenta de ellos en este último día.

Castex -él mismo en aislamiento durante una semana por haber compartido coche el pasado sábado con el director del Tour de Francia, quien ha dado positivo- anunció que el período de cuarentena para casos de contagio o contacto con positivos pasa de los catorce días actuales a siete.

La voluntad del Gobierno es evitar las infecciones durante la primera semana, cuando “hay un verdadero riesgo de contagio”, según Castex, imponiendo un período de aislamiento más breve, pero de más fácil cumplimiento.

“Estas medidas deberán respetarse de manera estricta”, subrayó Castex, quien aseguró que habrá más controles.

ACELERAR LOS CIRCUITOS DE DIAGNÓSTICO

Con más de un millón de pruebas diagnósticas semanales en los últimos quince días y ante el riesgo de saturación de los laboratorios, el primer ministro considera que el tiempo de espera para pasar el test es “demasiado importante en algunas ciudades”.

Por ello, la segunda medida que salió del Consejo de Defensa es la contratación de 2.000 trabajadores adicionales para seguridad social, que se dedicarán a la detección de casos de contagio y a los contactos.

Además, los laboratorios y centros especializados contarán con franjas horarias especiales reservadas para personas de riesgo y sintomáticos, consideradas a partir de ahora prioritarias en la cadena de diagnóstico.

Castex indicó que asimismo habrá instalaciones transitorias para la realización de pruebas.

“Esperar no es urgente si no eres frágil. Si presentas síntomas, si has estado en contacto cercano con una persona positiva o si eres sanitario o cuidador profesional, vamos a reforzar los circuitos de diagnóstico”, recalcó.

RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL

Tras el “laxismo” observado durante el verano, “comprensible tras largas semanas de confinamiento”, el Gobierno francés defiende la responsabilidad individual como principal medida de protección contra el coronavirus, en especial respetando la distancia física, con el lavado frecuente de manos y con el uso de la mascarilla.

“Tenemos que aprender a vivir con el virus sin entrar de nuevo en una lógica de confinamiento generalizado”, apuntó.

Actualmente, un total de 42 de los 101 departamentos que conforman el país están en alerta roja por la fuerte circulación del virus.

Con la voluntad de no imponer medidas desde París, el Ejecutivo central deja en manos de las autoridades locales la aplicación de medidas extraordinarias, como reducir el número de personas en reuniones en espacios públicos, limitar el horario de apertura de ciertos comercios o imponer el uso obligatorio de mascarillas.

Castex llamó la atención en particular sobre la “preocupante evolución” del virus en Marsella (sureste), Burdeos (suroeste) y la isla de Guadalupe.

“Vemos una evolución preocupante de los contagios, especialmente en los más mayores, así como un nivel de hospitalización elevado”, alertó Castex, quien señaló que los perfiles de pacientes en cuidados intensivos son los mismos que en la primera oleada de la COVID-19.

Por ello, pidió a los prefectos de esos tres departamentos que le presenten medidas adicionales de aquí a principios de octubre, cuando, según la evolución actual del virus, calculan que los hospitales comenzarán a notar la presión de los nuevos ingresos.

“Pido a las personas mayores que sean muy prudentes. Durante varios meses más debemos mostrar una responsabilidad y un civismo exigente. Depende de nosotros”, insistió.

María D. Valderrama