Flota española hundida en 1715 sigue dando joyas a quienes las buscan

28 de febrero de 2020
Flota española hundida en 1715 sigue dando joyas a quienes las buscan

Miami, 28 feb (EFE).- “Hay muchos tesoros todavía por descubrir” en la llamada Costa del Tesoro de Florida, donde 305 años después del naufragio de once barcos españoles siguen apareciendo monedas y objetos que transportaba esa flota, señaló este jueves a Efe la especialista Nichole Johanson.
La directora del Museo del Tesoro que lleva el nombre de su abuelo, el famoso cazatesoros Mel Fisher, y está situado en la localidad de Sebastian (en la parte central de la costa este de Florida) habló así en referencia al reciente hallazgo de 22 monedas de plata en una playa de la misma zona.
Jonah Martínez, el hombre que junto a dos amigos encontró las monedas el pasado fin de semana con ayuda de un detector de metales, trabajó como contratista para la empresa de Fisher y ahora lo hace para otra que tiene los derechos para la búsqueda submarina de los tesoros de la flota hundida por un huracán el 31 de julio de 1715.
En ese año, cerca de la costa de lo que hoy es Vero Beach una flota de doce galeones españoles cargados de plata y otras riquezas, por un valor declarado de más de 14 millones de pesos de entonces y que había partido de La Habana con destino a España, fue azotada por un fuerte huracán y once de los doce barcos se hundieron.
Unos 1.500 marineros murieron en el naufragio del que solo se salvó el barco “Grifón”, según documentos históricos.
Johanson señala que cada tanto aparecen objetos del naufragio en las playas de la Costa del Tesoro, donde hay muchos aficionados a la búsqueda con detectores de metales que peinan las playas, especialmente después de que se produzcan tormentas de viento y marejadas como ocurrió el viernes y sábado pasados.
Con el viento del nordeste es cuando hay más probabilidades, subraya.
Martínez no es un aficionado. Lleva 24 años dedicado a la búsqueda de tesoros y, según recogen medios locales, el valor de lo que ha hallado hasta ahora es superior a unos 13 millones de dólares.
Según Johanson, la ley de Florida establece que lo que se encuentra en una playa pública es de quien lo halla y no está obligado a dar cuenta a nadie, pero si el hallazgo es en el mar debe avisar a las autoridades y someterse a unas normas sobre la propiedad de los objetos.
Si desde fines de los años 50 del siglo pasado aparecen regularmente monedas y otras cosas de la flota española que está hundida a gran profundidad es, según Johanson, por la acción conjunta de los huracanes y tormentas, la construcción de barreras de protección de la costa y el relleno de las playas con arena sacada de los fondos marinos.
En sus declaraciones a medios locales tras el hallazgo del pasado viernes en la Wabasso Beach, Martínez dijo que lo que empezó siendo un “hobby” es hoy una “pasión” para él y que no vende los tesoros que encuentra.
Mel Fisher, que dedicó siete años de su vida a la búsqueda de los barcos hundidos en lo que hoy se conoce como Costa del Tesoro, fue el descubridor del galeón Nuestra Señora de Atocha, el mayor tesoro submarino hasta ahora encontrado, en aguas de los Cayos de Florida en 1985. EFE
ar/ims/laa