Exsecuestrado por ELN abandona su ciudad por temor a seguir siendo víctima

29 de marzo de 2016
Exsecuestrado por ELN abandona su ciudad por temor a seguir siendo víctima

Bogotá, 29 mar (EFE).- El administrador de empresas colombiano Ramón José Cabrales Camacho, liberado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) la semana pasada tras permanecer más de seis meses secuestrado, dijo que tuvo que abandonar Ocaña, su ciudad natal, para no seguir siendo víctima de esa guerrilla.

Cabrales, de 40 años, reconoció hoy en una entrevista al Canal RCN que su familia pagó una suma no precisada de dinero al ELN por su liberación y dijo que fue “una decisión dolorosa” la de salir de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander (noreste), después del secuestro.

“Como se dio la liberación mía después de haber tenido la familia que pagar una cantidad de dinero, y sobre todo temiendo que esta gente del ELN espera que yo en los próximos días tenga que llevar más dinero, definitivamente decidimos salir de Ocaña”, dijo en la entrevista.

Cabrales, que fue secuestrado el 3 de septiembre de 2015 en Ocaña, fue entregado por el ELN el pasado 23 de marzo a su esposa, Melisa Castro, y a un sacerdote de la Iglesia católica en zona rural de la vecina localidad de Teorama.

La madre de Cabrales, Marlene Camacho, había dicho a RCN Radio que tuvieron “que llegar a un acuerdo económico con el ELN” por la liberación de su hijo, el cuarto miembro de la familia víctima del secuestro en los últimos 30 años.

Según Cabrales, en la decisión de irse de Ocaña con su esposa e hijos pesaron la sensación de inseguridad y la falta de apoyo del Gobierno colombiano.

Al ser consultado sobre las posibilidades de que el Gobierno inicie un proceso de paz con el ELN, Cabrales dijo que los hechos dicen que esa guerrilla ha quedado debiendo al país y al Gobierno pues su liberación no fue un gesto humanitario sino un arreglo económico.

Tres tíos de Cabrales, los hermanos Pedro, Ramón y Federico Cabrales Aycardi, fueron secuestrados en la zona de Ocaña en los años 80 y 90, y solo el último de ellos salió vivo del cautiverio.

Luego de la liberación de Cabrales, familiares de otros secuestrados por el ELN le pidieron a esa guerrilla devolverlos a sus hogares.

Es el caso de Cecilia González, madre de Javier Alvernia, quien fue secuestrado por el ELN hace más de dos años en la población de Curumaní, en el departamento del Cesar (norte).

Las autoridades colombianas detuvieron once meses después a tres guerrilleros del frente Camilo Torres del ELN quienes manifestaron haber tenido en su poder a Alvernia, por lo que su madre tiene la esperanza de encontrarlo con vida o que al menos le digan qué paso con él.

A mediados de este mes el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró al ELN la exigencia de liberar a “todos los secuestrados” si quiere iniciar un proceso de paz, para el cual esa guerrilla está en contactos “exploratorios” con su Gobierno desde enero de 2014.