Expresidente Lobo, de líder a opositor en el partido gobernante de Honduras

1 de abril de 2019
Expresidente Lobo, de líder a opositor en el partido gobernante de Honduras

Tegucigalpa, 1 abr (EFE).- El expresidente de Honduras Porfirio Lobo (2010-2014), agobiado por problemas familiares asociados con corrupción y narcotráfico, ha anunciado en los últimos días que creará un movimiento político interno en el gobernante Partido Nacional, para “luchar contra el oficialismo”.

La lucha de Lobo es contra su correligionario y otrora amigo Juan Orlando Hernández, presidente del país, a quien acusa en parte de que su esposa, Rosa Elena Bonilla, enfrente un juicio por presunta corrupción y permanezca encarcelada desde el 28 de febrero de 2018.

Lobo confirmó su intención de crear un movimiento interno en el Partido Nacional, que lleva tres períodos consecutivos en el poder, el pasado jueves, en un mensaje en la red social Twitter.

“Junto a un nutrido grupo de Nacionalistas, estamos anunciando la formación de un movimiento político abierto para luchar contra el oficialismo traidor a los Sagrados Principios del PNH (Partido Nacional de Honduras) y que nos está llenando de vergüenza. ¡Los azules marchamos avante sin ceder en la lucha jamás!”, indicó Lobo.

Lobo y Hernández están muy lejos de la relación de amigos y compañeros de años en el Parlamento hondureño, del que ambos fueron presidente y desde el que buscaron el poder.

El expresidente Lobo fue titular del Parlamento de 2002 a 2006, mientras que Hernández de 2010 a 2014.

Las relaciones entre los dos políticos se agrietaron luego de la captura de la ex primera dama Rosa Elena Bonilla, quien enfrenta juicio por presunta corrupción durante el mandato de su esposo.

Bonilla fue capturada en su casa en las afueras de Tegucigalpa y llevada con esposas a la cárcel, y a más de un año de ese hecho el juicio contra ella continúa en los tribunales de Tegucigalpa.

En enero Lobo reiteró que su esposa está recluida en una cárcel de mujeres cercana a Tegucigalpa porque “hubo un acuerdo, una decisión que se tomó en la Casa Presidencial”, en un señalamiento al presidente Juan Orlando Hernández.

Lobo acusa ahora a Hernández de estar haciéndole “mucho daño” al país y de abandonar “los principios del Partido Nacional”, bajo cuya bandera ha sido diputado y gobernante, este último cargo en dos períodos al hilo, luego de una polémica reelección en 2017 sobre la que las principales fuerzas de oposición aducen que hubo fraude.

El exgobernante también ha dicho este año que la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih), que depende de la Organización de los Estados Americanos (OEA), no está investigando casos de corruptela de 2014 hacia acá.

Esa actitud de la Maccih, según Lobo, estaría obedeciendo a “un pacto de impunidad entre el presidente Juan Orlando Hernández y Luis Almagro, secretario general de la OEA”.

El anuncio de Lobo de crear un movimiento interno en el Partido Nacional ha provocado la reacción de varios miembros de ese instituto político, conservador, y fundado hace más de un siglo, que durante décadas alterno el poder con el Partido Liberal, también centenario y conservador.

Una división interna en el Partido Nacional le puede costar su continuidad en el poder, según activistas y analistas locales.

A la división interna se sumaría el desgaste político que ha tenido el Partido Nacional desde 2010, cuando asumió Lobo.

El diputado Oswaldo Ramos, expresidente de la Corte Suprema de Justicia y diputado por el Partido Nacional, dijo el viernes al conocer las intenciones de Lobo de crear un movimiento político interno entre los “cachurecos” (nacionalistas), que el exgobernante tiene derecho a lo que quiera, pero no a dividir.

“Un nuevo triunfo del Partido Nacional requiere de unidad, por lo que un ciudadano debe primero trabajar por su país, después por su partido e intereses personales, que son subalternos frente a los grandes intereses del Estado”, ha dicho Ramos.

Ramos le recordó a Lobo que en la política, cuando hay división, vence la oposición.

Una división en el Partido Nacional sería buena para el Partido Libertad y Refundación (LIBRE), primera fuerza de oposición que lidera el expresidente Manuel Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio de 2009, cuando promovía reformas constitucionales que la ley le impedía.

También le convendría al Partido Liberal, que en 2006 llevó al poder a Manuel Zelaya, pero que se fraccionó a raíz del golpe de Estado de 2009 y fue relegado por LIBRE a segunda fuerza de oposición en el Parlamento.

Mientras tanto, Lobo sigue agobiado por el encarcelamiento de su esposa, lo mismo que un hijo suyo en Estados Unidos donde enfrenta un juicio por narcotráfico, a lo que suma otro caso por presunta corrupción en su gobierno, en el que está implicado un hermano mayor suyo.EFE

gr/rb/arm