Expertos abogan por alternativas a la prohibición de drogas en América Latina

29 de marzo de 2016
Expertos abogan por alternativas a la prohibición de drogas en América Latina

Tegucigalpa, 29 mar (EFE).- La lucha contra las drogas en Latinoamérica ha fracasado y una alternativa es regular el consumo de estupefacientes y apostar menos por las políticas de prohibición, señalaron expertos reunidos en Honduras.

En el inicio de la Caravana por la Paz, la Vida y la Justicia que recorrerá Centroamérica, México y EE.UU., el diputado uruguayo Sebastián Sabini dijo a Efe que este tema debe “ponerse sobre la mesa” para “visibilizar” las consecuencias de la política antidrogas, que en su opinión “ha fracasado”.

“La regularización de las drogas (…) es un camino posible y necesario para América Latina”, subrayó el legislador del gobernante Frente Amplio.

Sabini recomienda concienciar a la población de los riesgos que lleva el consumo de drogas, pero sin causar “un mercado negro que genere corrupción, violencia y que destine esos recursos ilegales a otros sectores como la trata de personas y la venta de armas”.

Además sugiere acabar con la “criminalización” de los consumidores que no causan daños a terceros, e impulsar a los gobiernos a experimentar con modelos de regulación, especialmente en el caso de la marihuana, para destruir el poder del narcotráfico.

La política antidrogas a nivel de Latinoamérica ha generado “un tendal de violencia, de asesinato y un poder muy fuerte e impune de parte del narcotráfico”, enfatizó el diputado uruguayo.

“El narcotráfico ha tenido la capacidad de financiar campañas electorales, corromper sistemas judiciales y policiales, y ese poder proviene de los recursos que genera el narcotráfico, por lo tanto tenemos que cambiar el enfoque” de esa lucha antidrogas, explicó.

Sabini destacó además que la guerra contra las drogas es un fracaso porque no se ha reducido el consumo y ha llenado las cárceles, alienta el crimen organizado y provoca miles de muertos.

Por ello, el diputado uruguayo considera que su “regularización” puede ser una forma de aliviar las cárceles y redistribuir recursos para asignarlos al tratamiento.

El director del Programa de Derechos Humanos de la ONG estadounidense Global Exchange, Ted Lewis, pidió no seguir ignorando que la expansión de la violencia, el crimen y la corrupción en América Latina son el resultado de políticas fallidas para luchar contra las drogas.

“Queremos visibilizar la problemática de la guerra contra las drogas en los países más afectados”, señaló Lewis a Efe.

En su opinión, la guerra contra las drogas fue propiciada por “Estados Unidos” para “reprimir” al pueblo estadounidense “en rebeldía”, por lo que pidió a los Gobiernos “repensar profundamente” el enfoque a esa lucha.

“La guerra contra las drogas ha fallado y necesitamos buscar una política nueva (…), hay necesidad de una regularización de ciertas sustancias como ha pasado con la marihuana en Uruguay”, enfatizó.

Lewis resaltó los “tremendos” efectos que ha causado la guerra contra las drogas, y recomendó apostar menos por la política de prohibición.

El responsable de Derechos Humanos de Global Exchange participó este lunes, junto al diputado uruguayo, en una rueda de prensa para anunciar el inicio de una Caravana por la Paz, la Vida y la Justicia que recorrerá Honduras hasta el próximo 1 de abril, auspiciada por la Fundación Friedrich Ebert y organismos de derechos humanos.

La caravana llegará a Nueva York el próximo 18 de abril en el marco de la sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre el problema mundial de las drogas, explicó.

La caravana exige “el fin de la guerra contra las drogas” y busca abrir “un diálogo en torno a alternativas a las políticas prohibicionistas que impulsan la violencia y el tráfico ilícito de drogas”, según un comunicado divulgado por los organizadores de la actividad.

Honduras es utilizada como puente de la droga que llega a Estados Unidos, y se ubica como uno de los países con más altos índices de violencia del mundo, con una media de 13 asesinatos al día.