En 50% se prevé incrementar siembra de cacao en los llanos venezolanos

11 de agosto de 2016
En 50% se prevé incrementar siembra de cacao en los llanos venezolanos

La Corporación Socialista del Cacao Venezolano brinda acompañamiento integral a los productores del llano para aumentar la superficie de siembra en 50 % y desde esta región contribuir con el fortalecimiento de las capacidades de producción y exportación del rubro.

“Tenemos una meta discreta porque contamos muy buenos cacaos pero no con la certificación de semillas y ese es un proceso que estamos abordando”, indicó la jefa territorial de la Corporación en el eje llanero, Yamila Castillo.

Informó que para fortalecer la producción y la superficie de siembra se cumple un despliegue en los estados Apure, Barinas y Portuguesa, a fin de atender directamente a los productores y cumplir junto a ellos tareas colectivas que garanticen el mantenimiento de las plantaciones, el mejoramiento de rendimientos e incluso la certificación de los orígenes del cacao.

Destacó que este abordaje permite transitar con los productores en sus propios conocimientos, pues ellos son “maestros-pueblo” que llevan muchos años trabajando el cacao y han ido aportando sus ecotecnologías para el desarrollo del cultivo.

Castillo apuntó que estos saberes populares se fortalecen en las propias zonas productivas con la formación técnica y política de los productores para la exportación de un producto que “no sólo es una golosina sino un rubro alimenticio y con amplias propiedades para la salud”.

Precisó que a través de esta dinámica formativa se atienden en Portuguesa a 200 productores, y junto a ellos se han cumplido labores de poda, limpieza, abonamiento y retiro de mazorcas enfermas, para iniciar el beneficio (fermentación y secado del cacao) y a partir de allí “conseguir la certificación que nos diga que ese cacao tiene calidad, fino aroma y desarrollar una marca colectiva”.

Explicó que a través de este proceso se definen “las líneas que tenemos en campo” y además se abre la posibilidad de exportación, pues permite certificar los orígenes del producto -saber de dónde viene la plantación, quién trajo las semillas y en qué año salieron- para que los productores puedan “poner nombre y apellido propio a su cacao y así colocarlo en el exterior”.